Diabetes, recomendaciones dietéticas

Aprende a vivir con diabetes. Te enseñamos los nutrientes esenciales que no pueden faltar y los que debes controlar en tu dieta.

Miniatura

La alimentación constituye una de las bases fundamentales en el tratamiento integral de la diabetes. Se requiere seguir un plan alimenticio adaptado al perfil glucémico, tratamiento farmacológico, así como a los hábitos de la persona que la padece.

  1. ¿Qué comer si tienes diabetes?
  2. Recetas para personas con diabetes

El objetivo final es que haya un cambio de hábitos alimentarios que perdure en el tiempo y ayude a mantener el nivel de glucosa en sangre dentro del rango adecuado. Y quizá es éste el mayor problema con el que se encuentran sobre todo las personas que tienen diabetes tipo 2, ya que generalmente la enfermedad se manifiesta en una edad adulta avanzada. De ahí la importancia de dedicar un tiempo a la instrucción y la educación nutricional que permita a la persona diabética adquirir de forma progresiva los conocimientos y habilidades sobre el manejo de su dieta.

Por otro lado, alrededor del 80% de las personas que sufren diabetes tipo 2 son obesos, y teniendo en cuenta la relación existente entre obesidad y resistencia a la insulina, el objetivo principal en estos casos es la reducción inminente del peso corporal.

¿Qué comer si tienes diabetes?

Los horarios de comidas deben ser regulares y sin saltarse ninguna ingesta para evitar posibles hipoglucemias. La distribución de las comidas ha de ser pautada por el equipo sanitario, que escogerá un patrón de horarios compatible con el tratamiento farmacológico y adaptado a la dinámica de la persona con diabetes. Pese a que el plan dietético ha de ser personalizado, hay una serie de recomendaciones nutricionales que han de tenerse en cuenta en su elaboración:

  • HIDRATOS DE CARBONO. La cantidad total de hidratos de carbono en una comida condiciona la concentración de glucosa en sangre que se presenta después de ésta. Evidentemente es el equipo médico/nutricionista quien debe hacer una adecuación del contenido de carbohidratos de la dieta al tratamiento con fármacos orales o insulina, a las necesidades individuales y a los hábitos de ejercicio. La regularidad en el aporte de hidratos de carbono consumidos en cada ingesta día tras día ayuda a mejorar el control de la glucemia. Normalmente se limita el aporte de carbohidratos o azúcares simples (o de absorción rápida) y se adecúa el de carbohidratos complejos (de absorción lenta). Los simples son los que se encuentran en alimentos como el azúcar en cualquiera de sus formas (azúcar blanca, azúcar moreno, miel, jarabes), mermeladas, bebidas azucaradas (con o sin gas), zumos, bollería, golosinas, y todos aquellos postres y alimentos que contengan azúcar en su composición.
  • Como la diabetes duplica el riesgo de enfermedad vascular, es importante seguir una dieta pobre en grasas saturadas y grasas trans para prevenir o reducir los niveles de colesterol LDL (o colesterol malo). Por ello es conveniente controlar los distintos factores de riesgo vascular aterosclerótico.
  • Limitar las grasas saturadas. Se encuentran principalmente en carnes grasas (cordero, cerdo, cabrito), embutidos grasos (chorizo, salchichón, mortadela, sobrasada, etc.), patés, lácteos enteros y derivados grasos (queso, mantequilla, nata, crema de leche, helado etc…), algunos aceites vegetales (aceite de coco, de palma, de cacahuete), bollería, etc.
  • Evitar las grasas trans. Las grasas trans se crean a partir de aceites de origen vegetal, que se someten a un proceso físico-químico llamado “hidrogenación” con el objetivo cambiar su consistencia líquida a semisólida. El problema es que este tipo de grasas aumentan los niveles de colesterol. Las podemos encontrar en alimentos ultraprocesados como margarinas, snacks salados (patatas fritas, cortezas, etc…), dulces, helados, salsas, productos considerados “fast-food”, galletas, bollería y pastelería industrial, así como muchos productos precocinados. Mirando el etiquetado de este tipo de productos, se pueden identificar bajo el nombre grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas.
  • En todo caso, es mejor optar por grasas consideradas cardiosaludables, que son las que aportan alimentos como el aceite de oliva, el pescado azul, los frutos secos, las semillas o el aguacate.
  • FIBRA. Asegurar un adecuado aporte de fibra. Las recomendaciones de fibra para personas con diabetes son similares que a las de la población en general, 25-30g de fibra al día. Alimentos que mayor contenido en fibra son las verduras, las frutas (enteras, no en forma de zumo), las legumbres, los cereales integrales, los frutos secos.
  • En muchos casos la diabetes coexiste con la presencia de otras alteraciones como es la hipertensión arterial. Y en este caso se ha de controlar también la cantidad de sodio en la dieta, siendo la sal de mesa la mayor fuente de este elemento de nuestra alimentación. Por consiguiente, no sólo se debe disminuir la adición de sal a las comidas, sino también reducir el consumo de alimentos que generalmente contienen cantidades elevadas de sodio, como precocinados, conservas, sazonados, embutidos, salsas, etc.

Recetas para personas con diabetes

Los niveles de glucosa se incrementan tras la ingesta, y son los hidratos de carbono los que más influyen en la respuesta glucémica. Pero la velocidad de absorción de la glucosa a nivel intestinal se ve también afectada por la presencia de otros nutrientes como las grasas, proteínas o fibra. Algo que debemos tener en cuenta en la elaboración de los platos, pues la combinación de diferentes grupos de alimentos repercute también en la respuesta glucémica postpandrial. Algunas recetas de platos únicos que pueden formar parte del menú para una persona con diabetes son:

  • Salteado de pasta integral con pollo
  • Guisantes salteados con salmón
  • Ensalada de lentejas con atún
  • Quinua con verduras y sepia
  • Garbanzos con espinacas y huevo duro
  • Berenjena al horno rellena de verduras con cuscús y trocitos de ternera
  • Wok de verduras con tallarines y atún fresco
  • Cazuelita de merluza con almejas, verduras y patata

Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos – Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical

En DKV queremos concienciar sobre la obesidad infantil y mejorar los hábitos saludables desde la infancia para lograr y mantener entre otros objetivos un peso ideal.

Etiquetas: Glucosa