Cafeína y adolescencia

En nuestro país no es habitual ver a niños consumir té o café, pero sí bebidas de cola, bebidas energéticas, de cacao, etc.

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Si a ello le añadimos que, cuando llega la adolescencia, a veces antes, el consumo de café, y por tanto de cafeína, se convierte en una práctica bastante habitual, puede traer consecuencias negativas para la salud. Conozcamos un poco más.

¿Qué es la cafeína?

La cafeína es un compuesto químico que puede encontrarse de manera natural en alimentos de origen vegetal como el café, el té, los granos de cacao, las bayas de guaraná, nuez de cola… y como ingrediente en bebidas comerciales como los refrescos de cola, las bebidas estimulantes, los suplementos deportivos, etc.

Problemas por el consumo de cafeína

Si se consume en exceso, tanto en niños como en adultos, puede provocar problemas que afecten al sistema nervioso, como alteración de sueño, nerviosismo, ansiedad, inquietud, dificultad para concentrarse o problemas del sistema cardiovascular como incremento de la tensión arterial, aceleración cardíaca o problemas estomacales o dolores de cabeza.

Cantidad máxima de cafeína recomendada

Según el departamento de Salud de Canadá (organismo referente pues no se conoce la cantidad máxima segura en edad infantil), se aconseja que un niño no supere los 2,5 miligramos de cafeína por kilo de peso y día, por lo que a partir de estos datos se estima:

  • <45 mg/día de 4 a 6 años.
  • <62,5 mg/día entre 7 y 9 años.
  • <85 mg/día entre 10-12 años.

Teniendo en cuenta que un refresco de cola tiene 41 mg de cafeína, ya se llegaría al límite permitido sólo con tomar algún otro alimento que lleve cacao/chocolate. Además, debe tenerse en cuenta que los niños y adolescentes son más susceptibles a los efectos de la cafeína por su tamaño corporal y por la baja exposición a la cafeína, por lo que son aún más vulnerables que los adultos, y los efectos pueden ser mayores y más duraderos.

Consumo real de cafeína

No es fácil conocer la cantidad de cafeína que se consume al día, pues es un dato no obligatorio en el etiquetado. Podemos tener una orientación basándonos en los datos obtenidos mediante manuales donde se estima la cantidad de cafeína o sustancias análogas como teína (te), teobromina (cacao) o alimentos como el café, el té, refrescos de cola o chocolate, pero en España no hay ningún registro de cantidades. Sí podemos tener como referencia el mercado americano, que ha identificado más de 1000 productos ricos en cafeína, habituales en la alimentación de los niños de 6 a 10 años.

El consumo excesivo suele ser mayor entre los adolescentes, pues no sólo consumen una taza de café con leche para desayunar, sino que los refrescos de cola e incluso bebidas energéticas/estimulantes (con alto contenido de cafeína) son muy habituales tanto para afrontar horas de estudio como horas de ocio.

Un estudio publicado en “The Journal of Pediatrics” sitúa el consumo de cafeína en 52 mg/día en niños entre 5 y 7 años y de hasta 109 mg/día en niños de 8 a 12 años, cifras por encima de los máximos aconsejados. La alimentación cada vez más globalizada puede darnos una orientación de las cantidades que pueden estar consumiendo nuestros niños, y que pueden afectar al sueño. Y sabemos que una falta de sueño se asocia a dificultades para el aprendizaje, alteraciones en el estado de ánimo, mayor tasa de obesidad... En resumen, una peor calidad de vida.

Mónica Carreira - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Máster en nutrición pediátrica


La salud infantil es uno de los aspectos médicos más relevantes. Debemos conocer los problemas de salud que afectan a los niños para que tengan buena salud: