El orgasmo femenino

El orgasmo femenino es un proceso placentero donde se implican numerosos músculos e infinidad de terminaciones nerviosas.

Se define clásicamente el orgasmo femenino como un pico sensorial, variable y transitorio, de intenso placer que crea un estado alterado de conciencia, que inicia con salvas de contracciones involuntarias, rítmicas, de la musculatura pélvica estriada circunvaginal, con la presencia concomitante de contracciones uterinas, anales y miotonías; dichas contracciones resuelven parcial o totalmente la vasocongestión regional, sexualmente inducida, para devenir todo ello en una sensación ulterior de bienestar y contento.

El orgasmo femenino

Tal como deja clara la definición, se trata de un proceso explosivo e intenso en el que participan numerosísimos músculos pélvicos e infinidad de terminaciones nerviosas sensitivas. Probablemente no exista ningún otro fenómeno fisiológico comparable. Es un fenómeno de tal magnitud que incluso puede llegar a perderse durante unos instantes la conciencia y, físicamente, pueden producirse situaciones de estrés como hiperventilación y cambios cardiorrespiratorios.

El 30% de las mujeres sufre ciática en el embarazo, sobre todo a partir del segundo trimestre de gestación.

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Es importante señalar que mientras que en el varón la sensación de placer en una relación íntima se experimenta principalmente en el pene, las mujeres experimentan el orgasmo a todos los niveles, se podría decir que de los pies a la cabeza. Además, en las mujeres tienen un periodo muy corto o incluso refractario pudiendo llegar a tener orgasmos múltiples, lo que todavía provoca un mayor estímulo. Otra diferencia del orgasmo femenino con el masculino es la visualización externa del mismo, así en el varón se produce la eyaculación, mientras que en la mujer no existe un signo tan claramente visible como ese.

Las cuatro fases del orgasmo femenino

  1. EXCITACION: en esta fase se produce la dilatación de los vasos sanguíneos genitales. El aumento de sangre en la zona hace que se hinche la vulva y que se edematice. Las paredes de la vagina se inflaman y se expanden. En este momento la frecuencia cardiaca empieza a aumentar, la respiración se acelera y la tensión arterial se eleva. La dilatación de los vasos sanguíneos es generalizada y hace que la zona del cuello, la cara y tórax se enrojezcan.
  2. MESETA: en este momento la excitación se identifica mediante la estimulación de las zonas erógenas y la penetración. En la mujer aumenta la lubricación vaginal, se agrandan los pezones y el clítoris se queda bajo su capuchón. El ritmo cardiaco y la respiración se aceleran aún más, así como la tensión muscular.
  3. ORGASMO: es la fase en la que los músculos genitales, el útero, el introito experimentan contracciones rítmicas separadas por unos segundos. Por lo general, el orgasmo femenino dura más que el masculino, en torno a 13-51 segundos. Además, las mujeres no tienen periodo de recuperación, por lo que es posible que aparezcan orgasmos adicionales si se produce un nuevo estímulo.
  4. RESOLUCIÓN: en este momento el cuerpo poco a poco vuelve a la normalidad y recupera su situación fisiológica nasal. Disminuye la hinchazón y tanto el ritmo cardiaco como la respiración se relajan y se recuperan. Incluso a niveles por debajo de lo normal, se produce una intensa sudoración.

Existen varios tipos de orgasmos

El orgasmo vaginal, el clitoriano, el del punto G, combinados, múltiples, a presión, a tensión, de relajación... Todos ellos se consiguen mediante diferentes posiciones sexuales, juegos eróticos, juguetes sexuales, sexo oral...

En cualquier caso, una comunicación activa de la pareja puede ayudar a que se produzca un nivel mayor de excitación consiguiendo que las relaciones sexuales sean totalmente placenteras.

Revision ginecologo

Si no se llega al orgasmo…

Aunque hay mitos como el de si una mujer no llega al orgasmo no disfruta de una relación sexual, es importante saber si no llega al clímax por falta de satisfacción en la relación o porque realmente hay un problema o disfunción. Hay que interrogar a la mujer e intentar esclarecer la presencia de un hecho puntual o es que realmente no tiene orgasmos por alguna posible patología. Es perfectamente posible que sea sexualmente activa con relaciones satisfactorias, pero que no se llegue al orgasmo femenino en todas ellas.

En caso de detectar un problema, bien sea físico o incluso dentro de la esfera psicológica, será interesante consultar con el especialista, de entrada, será preciso una valoración ginecológica que descarte una patología subyacente que pueda disminuir la capacidad sensitiva en la zona genital o una posible malformación. Pero también consultar con el sexólogo para que ahonde en el interior de la psique por si es un problema de “bloqueo mental”. Y en cualquiera de las situaciones poner remedio por parte del especialista para confort de la paciente.

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