Alimentos para calmar la tos

La tos es un síntoma que puede tener diferentes causas, siendo muy frecuente en los meses de frío debido sobre todo a los procesos gripales.

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Existen diferentes alimentos y medidas dietéticas que pueden influir positivamente sobre la sintomatología de ciertas patologías respiratorias aliviando la tos seca e irritación de garganta, y favoreciendo la expectoración de mucus. Pero, ¿cuáles son estas medidas auxiliares para aliviar estos síntomas?

Alimentos y nutrientes para la tos

-Verduras crucíferas y aliáceas: incluir en la dieta alimentos ricos en compuestos azufrados es un buen remedio natural para ayudar a afrontar mejor los procesos infecciosos del aparato respiratorio, pues tienen efecto mucolítico y fluidifican el moco, favoreciendo su expulsión. Entre estos compuestos encontramos la aliína y el dialilsulfuro presentes en la cebolla, el cebollino, la cebolleta, el puerro y el ajo; y el isotiocinato y el sulforafano, presentes en el repollo, la coliflor, el brécol, la berza, las coles de Bruselas o el nabo. En el caso del ajo, se suma también su efecto antiséptico, bactericida y expectorante, por lo que  tradicionalmente se ha utilizado en casos de bronquitis crónica y gripe.

-Alimentos ricos en betacaroteno y vitamina A: la vitamina A es necesaria para el mantenimiento de la piel y las mucosas, como las que recubren las vías respiratorias. También participa en el desarrollo y diferenciación de los glóbulos blancos, desempeñando un papel importante en el sistema inmunitario y contribuyendo al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones. La vitamina A se encuentra en alimentos  como la yema de huevo y en forma de betacaroteno (precursor de la vitamina A) en vegetales como la zanahoria, la calabaza, el melocotón, el albaricoque o las espinacas.

-Cítricos: sumando dos de sus propiedades, como su efecto antioxidante y su participación en la formación de colágeno, la vitamina C resulta ser una vitamina interesante para el sistema inmunitario y proteger las mucosas. Las principales fuentes son algunas frutas (fresas, grosellas, cítricos y kiwi) y verduras (pimiento, col, nabo, rábano, brécol, patatas y perejil crudo).

-Pescado azul: es importante entre otras cosas por su efecto antiinflamatorio, que también se refleja de manera efectiva sobre las mucosas de las vías respiratorias. Este tipo de ácidos grasos se pueden adquirir con un consumo semanal y regular de pescado azul, así como de nueces.

-Jengibre: tiene un sabor muy característico y picante que le proporcionan las resinas y aceites esenciales, entre los que destaca el gingerol que, además, es el que le otorga las propiedades antisépticas, ayudando a combatir posibles focos infecciosos y ejercen un efecto antitusivo y expectorante sobre las vías respiratorias. Una buena forma de tomarlo es en forma de infusión mezclado con miel y limón.

-Miel. Ejerce efecto suavizante sobre la mucosa de la faringe y alivia la irritación de garganta.

Y recuerda los imprescindibles para aliviar la tos..

-Más agua: realizar una ingesta abundante de líquidos facilita la  fluidificación y expectoración del moco. Se aconseja tomar un mínimo  de 1,5-2 litros de agua en forma de agua, infusiones, licuados y caldos.

-Menos lácteos: reducir el consumo de lácteos: durante el proceso gripal, en presencia de un exceso de mucosidad, se aconseja moderar el consumo de lácteos por su influencia en el aumento de la producción de moco. De esta manera no se empeora esta sintomatología.


 

Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Nutricionista consultora de Advance Medical