10 Hábitos saludables en los niños

Los niños adquieren los buenos hábitos a base de introducirlos en su rutina diaria, y en la de la familia. Te damos unas pautas para que los más pequeños de la casa identifiquen las costumbres más saludables y las incorporen a su vida diaria.

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Si quieres ver resultados en lo que a hábitos saludables de tus hijos se refiere, invierte tiempo y esfuerzo en la transmisión y consecuente adopción de rutinas saludables en la vida de los más pequeños. Si consigues que interioricen y apliquen unas simples conductas de estilo de vida saludable en el día a día de su vida cotidiana, es seguro que eso repercutirá en una óptima salud en la etapa adulta, tanto a nivel de bienestar físico como emocional.

Muchos de los problemas médicos habituales de la vida adulta, tan presentes en nuestra sociedad actual, como son la obesidad, el consumo abusivo de tóxicos, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares o la diabetes, entre otros muchos ejemplos, se ha visto que pueden empezar a prevenirse desde la etapa infantil. Ello evitaría mucho malestar o sufrimiento  y necesidad de inversión de ingentes cantidades de recursos económicos desde el punto de vista de salud pública.

Decálogo de hábitos saludables para transmitir a los niños

Promoción de consumo de una dieta saludable:

para conseguirlo, es aconsejable que, en casa, las personas que conviven con ellos prediquen con el ejemplo y consuman una dieta basada en alimentos sanos que sea nutritiva y equilibrada. Invierte tiempo en la creación de menús que incluyan verduras, hortalizas, frutas frescas, frutos secos, granos de cereal y, cómo no, carnes, pescados, huevos, leche, etc… (fuentes de proteínas y también grasas imprescindibles para asegurar el crecimiento y desarrollo adecuado). Limita el acceso a alimentos con abundante contenido de azúcares refinados (zumos o bollería industrial, chucherías…) aunque, de vez en cuando, se les puede permitir “un caprichito”.

Fomentar la realización de todas las comidas del día:

con especial atención a la promoción de crear la costumbre de desayunar por la mañana todos los días. Es todavía una práctica habitual en muchos hogares de este país que los integrantes de la familia se vayan al colegio o a trabajar sin ingerir ningún tipo de alimento a primera hora de la mañana y eso no es beneficioso para nuestra salud. Para poder afrontar todos los retos y actividades que nos depara el resto del día, es aconsejable la adopción de un desayuno completo y variado, que nos aporte la energía (calorías) suficientes para poder ejecutarlos óptimamente. Asimismo, es igualmente importante tomar el desayuno invirtiendo el tiempo prudencial necesario, para poder tomarlo sin prisas o estrés, sentándose a comer cómodamente a la mesa. Además de ello, por otro lado, también es importante la instauración de una rutina estable en el horario de las comidas, así como tener presente el acompañar de forma habitual las comidas con agua como bebida (y no refrescos industriales, por ejemplo).

Práctica de ejercicio físico regular

enseñando a los niños a practicarlo desde pequeños es más probable que ese hábito se siga manteniendo una vez alcancen la edad adulta, con todos los innumerables beneficios sobre la salud que eso significa. Una vez más, la mejor manera de enseñar es predicar con el ejemplo. Si los padres son activos en la práctica es más probable que, por imitación, los hijos también lo sean. Elige actividades al aire libre que impliquen el uso de bicicletas, ir a correr o aprovechar cualquier momento cotidiano para fomentar que se muevan (ir a comprar al supermercado a pie en vez de ir en coche, subir escaleras en lugar de en ascensor o salir a pasear con los niños en vez de dejarlos jugar largas horas con el ordenador, por ejemplo).

Facilitar el tiempo de descanso necesario

creándose en el hogar ambientes tranquilos y silenciosos que promuevan la relajación del niño y un sueño reparador. Establece rutinas de sueño con horarios estables.

Importancia de realizar una correcta higiene dental diaria:

requiere una dedicación y esfuerzo especial en los padres, dado que es habitual que los niños se muestren reticentes y perezosos frente al cepillado de los dientes. Existen numerosas marcas de productos de higiene dental dirigidos a la población infantil, con presentaciones más amigables y divertidas, que ayudan a que sea más fácil la tarea. Se menciona concretamente la higiene dental, pero el consejo puede hacerse extensible a la higiene corporal en general.

Enseñar a lavarse las manos con frecuencia

sobre todo antes y después de ir al baño, antes de comer o después de haber usado pañuelos para el catarro o haber jugado con sus juguetes u otros materiales como tierra, arena, pintura, etc. Se prevendrá con ello, por ejemplo, la transmisión de enfermedades contagiosas a las personas del entorno o la potencial intoxicación del niño. Muéstrale todos los pasos a realizar (aplicación de jabón, frotación minuciosa, enjuague y secado final) para que aprenda a realizarlo correctamente.

Fomentar la lectura:

comienza ya desde la primera infancia explicándole cuentos a la hora de ir a dormir o llenando de libros infantiles las estanterías de casa.

Explicar la importancia de cuidar y mantener siempre ordenadas

sus pertenencias (juguetes, cuentos, ropa, etc.).

Ayudar a expresar y gestionar las emociones

así como trabajar la tolerancia a la frustración: No es una buena idea consentir deliberadamente ni ceder a las exigencias del niño en exceso. Se deben establecer límites de conducta para un buen desarrollo psicológico del menor.

Permitir a los hijos relacionarse con otros niño

educando en materia de respeto, solidaridad y tolerancia frente a los demás: jugar y compartir experiencias con otros niños ayuda al desarrollo de las habilidades sociales de relación interpersonal, tan necesarias para afrontar el mundo futuro.

 

Dra. Gemma Cardona - Especialista en Pediatría - Médico consultor de Advance Medical

 

 

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