Los beneficios de la cocina al vapor

En las últimas décadas ha aumentado el interés de la población por una alimentación saludable, y esto ha direccionado las tendencias culinarias hacia el desarrollo de nuevos métodos de cocción y el perfeccionamiento de los ya existentes. El objetivo: seguir una alimentación controlada en las calorías procedentes de las grasas pero al mismo tiempo atrayente y sabrosa. En este contexto se encuadra la cocina al vapor, que en los últimos tiempos, ha experimentado un gran auge.

La cocción al vapor consiste, como su nombre indica, en cocer el alimento utilizando el vapor de agua caliente, de manera que no hay inmersión en el líquido como en el caso del hervido. El método se basa en colocar el alimento sobre una superficie con orificios, tipo rejilla, encajada en una olla o similar que contenga agua en ebullición. De esta manera, los vapores que ascienden cuecen el alimento poco a poco, favoreciendo la conservación de los nutrientes y una textura entre crujiente y tierna.
Dadas las características de este tipo de cocción, el alimento conserva mejor que otras técnicas culinarias las vitaminas y minerales, así como el aroma, sabor y textura. Además, requiere poca adición de grasa en el proceso. En conclusión, es una técnica saludable que cada vez más gente pone en práctica.

Muchas ventajas

La cocina al vapor conserva mejor los nutrientes del alimento (vitaminas y minerales) y de las cualidades relativas a sabor, textura y olor.

Es una cocina que requiere poco tiempo, y además ayuda a optimizarlo permitiendo hacer otras cosas de forma simultánea. Además es limpia y también ahorra tiempo en el lavado de los utensilios.

Es una técnica culinaria sencilla, que permite cocinar con poca grasa, favoreciendo la digestión y un mejor control calórico de la dieta diaria y por tanto del peso corporal.

No requiere de grandes habilidades, además cocinando al vapor los alimentos no se queman, ni se pegan.

En comparación con...

Estas son las ventajas del vapor respecto a otras técnicas culinarias:

Cocinar al vapor mantiene mejor las cualidades organolépticas y nutricionales del alimento, mientras que el hervido provoca la pérdida de buena parte de los nutrientes, sobre todo las vitaminas hidrosolubles (C, del grupo B) y los minerales quedan en el líquido en el que se ha sumergido el alimento para hervirlo.

El vapor permite que el alimento se cueza de manera uniforme, mientras que cocinar a la plancha requiere mayor atención sobre el proceso, para que el alimento no quede quemado en unas partes y crudo en otras, ya que es difícil que el calor se distribuya por igual en la base de la sartén.

El horno convencional funciona con electricidad y el gasto energético respecto la cocina al vapor es mucho mayor. Además, el horno suele requerir de la adición de algún tipo de grasa, a no ser que hagamos el alimento al papillote.

No hace falta decir que la cocción al vapor presenta el gran beneficio de cocer el alimento sin aceite o con poca cantidad, algo imposible en el caso del freír.

El grupo de alimentos que por sus características se cuecen mejor al vapor son las verduras. También las patatas, que se pueden cocer solas o junto con otros alimentos. En este caso tendremos en cuenta que para que se hagan más rápido es mejor trocearlas más finas.
Las carnes y los pescados también se pueden cocer bien, teniendo en cuenta que los segundos es mejor cocerlos enteros porque en caso de trocearlos, quedarán resecos. Aplicando el buen hacer en la cocina, se aconseja añadir especias, o alguna salsa ligera que enriquezca en sabores el alimento. En el caso de las verduras, se recomienda trocearlas con una forma y tamaño similar, para que alcancen el punto de cocción al mismo tiempo. La frescura del producto es otra cualidad imprescindible a tener en cuenta antes de cocinar al vapor, pues al conservar mejor el sabor original del alimento, las alteraciones organolépticas quedarían reflejadas en el plato final.
El auge de la cocina al vapor ha agudizado la inventiva de la industria para crear nuevos utensilios y sistemas para poder cocer los alimentos de forma cómoda y libre de grasas. La oferta es amplia, y además de la olla convencional, se utilizan nuevos utensilios, como por ejemplo aparatos de vapor eléctrico con termostato, que además permiten cocinar varios platos a la vez, gracias a que tienen varios compartimentos o niveles donde colocar diferentes alimentos. También podemos optar por los hornos de vapor que permiten una cocción homogénea y un sistema de regulación electrónica del vapor que evita que los alimentos se cocinen en exceso, entre otras cosas. El cesto de bambú es también un clásico muy recurrido.

La receta

Ingredientes: 4 patatas grandes, 2 cebollas de Figueras , 1/2 vaso de aceite de oliva, 1 vasito de vino blanco, 1 hoja de laurel, un puñado almendras trituradas, pimienta negra molida y sal

Preparación: se pone agua en una olla y se ajusta la rejilla para cocinar al vapor. Se trocean las cebollas en dos y se colocan en la base. Encima se disponen las patatas cortadas a láminas (1 cm de grosor), aderezadas con las almendras, el vaso de vino, el aceite, la pimienta y la sal. Se tapa la olla y se deja cocer durante unos 40 minutos (hasta que las patatas estén blandas). Es un acompañamiento excelente de pescados y carnes.

Isabel López - Diplomada en Dietética y Nutrición Humana - Licenciada en Tecnología de los Alimentos - Nutricionista consultora de Advance Medical