Porridge o gachas de avena

La avena es un cereal muy completo y con muchas opciones para introducirlo en la cocina. En esta ocasión lo utilizaremos para un clásico del desayuno europeo, las gachas o porridge como lo llaman los británicos.

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La fama de la avena es cada vez más latente, y le viene por ser un cereal muy saludable. Al contrario que los cereales de desayuno, los copos de avena se consumen con su grano entero, por lo tanto es rico en fibra, hidratos de carbono complejo, proteína, vitaminas y minerales. Además, no contienen azúcar, grasas y su aporte calórico lo hace perfecto para tomar en cualquier momento.

 

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Información nutricional de la avena (por cada 100 gramos)

  • 350 kcal
  • Proteínas: 12 gramos
  • Hidratos de carbono: 55 gramos
  • Grasas: 7 gramos
  • Magnesio: 129 mg
  • Potasio: 355 mg

Receta de porridge o gachas de avena

Las recetas que se pueden realizar con la avena son múltiples y triturando los copos de avena conseguimos una harina perfecta para repostería, ya que, como hemos dicho, conserva su grano entero y no está refinada como las harinas clásicas de trigo.

En otro artículo preparamos la versión más saludables de las clásicas crepes o tortitas, las tortitas de avena. También la hemos utilizado para hacer galletas de avena con chocolate o para incorporarla en batidos o smoothies como el de plátano, leche y avena. En esta ocasión os enseñaremos a preparar las gachas de avena. Un desayuno saludable, rápido y sencillo, perfecto para las mañanas de frío porque se consume principalmente caliente, aunque también existe la versión fría hecha el día anterior, el bol de avena frío o también denominado "overnight oats".

Ingredientes para hacer un bol de gachas de avena:

  • 100 ml de leche
  • 50 g de copos de avena
  • 1 cucharada de miel 
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 manzana Golden
  • Frutos secos (nueces, avellanas o almendras)

Elaboración:

  1. Hervimos la leche en un cazo y vertemos la avena, la canela y media manzana rallada. 
  2. Removemos bien y esperamos a que la mezcla adquiera una consistencia de papilla (5 minutos).
  3. Servimos en un bol y añadimos por encima las rodajas de la otra media manzana, una cucharada de miel, frutos secos y, si queremos algún, fruto rojo.
  4. Podemos comerla al instante, a temperatura caliente.