La varicela en el embarazo

La varicela es una infección producida por un virus de la familia herpesviridae. Es altamente contagiosa y se transmite por contacto directo a través de las gotitas de saliva, del aire cuando una persona tose o estornuda, pero también en la mujer embarazada por medio de la placenta de la madre al hijo.

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Una persona con varicela es contagiosa desde uno a dos días antes de que aparezca la erupción hasta que las ampollas formen costras. Tras el contacto la varicela se manifiesta entre 10 y 21 días después. La forma de manifestarse empieza por una erupción cutánea en forma de máculas y pápulas que luego se hacen vesículas que aparecen sobre todo en cara, tronco brazos y piernas. También puede afectar a mucosas como la boca o la vagina. La confirmación de que se trata de una varicela lo darán las pruebas serológicas en sangre (IgM+ y IgG+).

Al principio del embarazo

Si una embarazada contrae la varicela durante el primer trimestre o a principios del segundo hay una posibilidad entre el 0.4-2% de que el bebé sufra el síndrome de varicela congénita. Tras la confirmación de una varicela en una mujer embarazada, es preciso hacer una amniocentesis para descartar la infección en el feto. Si aparece virus en el líquido amniótico habrá que estudiar detenidamente el feto y evaluar mediante ecografía las posibles anomalías fetales: acumulación de líquido en la cabeza (hidrocefalia), cabeza pequeña (microcefalia), crecimiento retardado, defectos en manos y pies y acúmulo de líquido en el cuerpo (hidrops).

Al final

Cuando la infección se produce en la recta final del embarazo se habla de infección neonatal, es decir, cuando la madre desarrolla la varicela cinco días antes o dos días después del parto. El recién nacido presenta lesiones en la piel tipo vesículas que pueden complicarse con afectación pulmonar y del sistema nervioso central. En estos casos hay que intentar frenar el parto para evitar el contagio al bebé.

Medidas preventivas

Para proteger al feto en la gestación, las mujeres deben tomar las siguientes precauciones:

  • Si no se ha pasado la varicela, debe vacunarse por lo menos uno a tres meses antes de quedar embarazada. No debe recibir la vacuna durante el embarazo o a menos de un mes antes de quedar embarazada.
  • Si la embarazada es susceptible de contraer varicela y vive con alguien que también tiene posibilidades de contraerla, esta persona debe vacunarse.
  • Si una persona es susceptible de contraer la varicela, debe vacunarse tan pronto dé a luz. La primera dosis de la vacuna se puede aplicar antes de que sea dada de alta del hospital y la segunda dosis en la visita de posparto a las seis semanas. Esta vacuna se considera segura y, por tanto, se puede administrar a mujeres que estén dando lactancia materna.
  • Deberá mantenerse alejada de cualquier persona con varicela. Incluso de personas que hayan sido vacunadas y después sufran la enfermedad de forma leve (generalmente sin fiebre o con fiebre leve y menos de 50 lesiones en la piel).
  • Si una mujer embarazada ha estado expuesta a una persona con varicela (o tenido contacto con ella), debe llamar a su médico inmediatamente.

Dra. Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico Colaborador Advance Medical