Las vacunas y la tosferina

Las vacunas son medicamentos biológicos que, aplicados a personas no inmunizadas sanas, provocan la producción de defensas o anticuerpos. Estos anticuerpos específicos actúan protegiendo ante futuros contactos con los agentes infecciosos contra los que son vacunamos, evitando dicho contagio.

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Las campañas de vacunación organizadas por las Autoridades Sanitarias constituyen una de las medidas más importantes para prevenir algunas enfermedades que años atrás causaban numerosas muertes, epidemias y graves secuelas a los afectados.

La vacunación masiva de la población también genera “inmunidad de grupo” esto es, que se benefician tanto  las personas vacunadas como las personas no vacunadas que conviven en el entorno, al dificultar la vacunación que los virus puedan trasmitirse.

¿Tiene riesgos la vacunación?

La vacunación bien indicada es un procedimiento médico preventivo seguro, promovido por la OMS y las Agencias de Salud Pública  de los diferentes países. Lo que conocemos, gracias a los estudios de evidencia científica contrastada, es que los beneficios que se obtiene de la vacunación bien indicada compensan sobradamente los riesgos de su administración. Un buen número de enfermedades son ocasionales en muchos países gracias a las sucesivas campañas de vacunación, mientras que otros países las sufren debido a que todavía no han llegado a resultados suficientes de vacunación colectiva en su población.

Cada tipo de vacuna tiene algún riesgo conocido de muy baja frecuencia por su composición y algunos síntomas más frecuentes debidos al modo de aplicación. Por ejemplo en los casos de aplicación intradérmica (en la piel) puede aparecer un enrojecimiento y picor  local por la reacción alérgica ocasional a los componentes que pueden durar de horas a algunos días.

La enfermedad tosferina

La tosferina es una enfermedad por infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis, que afecta a de todas las edades, pero que es responsable de una elevada morbilidad y mortalidad en lactantes.

Los jóvenes y los adultos afectados suelen presentar sintomatología leves, pero los bebes menores de 4 meses son un grupo más vulnerable, presentando complicaciones y alta mortalidad. La transmisión de la tosferina ocurre por contacto directo con las personas infectadas y su contagiosidad es muy alta que suele ser con las familiares con las que conviven.

La vacunación de la tosferina es la estrategia preventiva más eficaz.

Según el Centro Nacional de Epidemiología de España (CNE), hasta la semana 40 del presente año, los casos de tosferina acumulados (6.816), a nivel nacional, casi se han triplicado respecto a los registrados en el mismo periodo de tiempo en de los 5 años anteriores. Los informes de las Comunidades Autónoimas C.AA. muestran que en Aragón, en 2015 existe se ha constatado un incremento notable de la incidencia de casos de tosferina (71 casos hasta la semana 40 de 2015, frente a los 12 esperados, según la mediana registrada en los últimos 5 años).  La vacunación de la tosferina es la estrategia preventiva más eficaz para el control de la transmisión de la tosferina en la población.

Aparte de los casos registrados la contabilización de los casos más graves con fallecimiento del bebe, muestra que en el periodo comprendido entre los años 2000 y 2006 se ha registrado una media de un fallecimiento por causa de tosferina a muerte al año, mientras que entre 2007 y 2010, esta cifra se elevó a 3,7, en 2011-2014 han sido 5,5, los fallecimientos anuales, todos ellos en lactantes de corta edad. En lo que va de 2015, han sido 4 los fallecimientos registrados conocidos. Este repunte de los casos de tosferina también ocurren en otros países europeos y norteamericanos. (Hospitalizaciones por tosferina por 100.000 habitantes por grupos de edad, en España, periodo 1998-2013. MSSSI, INE.)

En resumen, la vacunación es un sistema de protección frente a infecciones que antaño ocasionaron epidemias, fallecimientos e incapacidades. La vacunación masiva protege a las personas vacunadas y a la población en general al impedir la trasmisión de los virus y bacterias a través de los vacunados. Las vacunas tienen que estar bien prescritas por el médico o la autoridad sanitaria y, tienen algún riesgo según su composición y su forma de aplicación