Tiroides y embarazo

El embarazo es un periodo en el que el metabolismo se encuentra aumentado de forma fisiológica y uno de los órganos que tienen mayor actividad es la glándula tiroides.

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Las enfermedades tiroideas son las segundas alteraciones en las mujeres en edad reproductiva, por lo que esta íntimamente relacionado con el embarazo. Se sabe que tanto hipo como hipertiroidismo pueden manifestarse por primera vez a lo largo del embarazo y que las alteraciones de esta glándula afectan a la capacidad reproductiva de la mujer, la evolución del embarazo y la salud fetal. El tiroides en la gestación aumenta en un 50% su actividad metabólica, por lo que el aporte de yodo en la dieta debe incrementarse en un 50%. El tamaño de la glándula también se ve incrementado, y a veces incluso aparece bocio. Para determinar su funcionamiento se debe hacer una analítica de hormonas tiroideas, TSH, T4 libre, T4 total y T3 total, antes de la semana 10 de embarazo, ya que es en torno a esta semana cuando el feto empieza a concentrar yodo.

 

Hipotiroidismo

Las consecuencias del hipotiroidismo materno, si no se corrige, serán un aumento del riesgo de preeclampsia, desprendimiento prematuro de placenta, hemorragia postparto y recién nacido de bajo peso. Igualmente se ha relacionado el hipotiroidismo gestacional con alteraciones en el desarrollo neurológico fetal.

El tratamiento para el hipotiroidismo en el embarazo es la levotiroxina, que se debe empezar a administrar en cuanto se tengan los resultados analíticos, incluso previa al embarazo si se ha acudido a una consulta preconceptiva y ya se ha diagnosticado la patología.

Durante el embarazo hay que aumentar la ingesta de yodo, ya que con el que se toma con la dieta es insuficiente. Esta deficiencia de yodo puede llevar a problemas perinatales, abortos, bajo peso al nacer y alteraciones del neuro desarrollo del feto. Los requerimientos en la mujer que busca un embarazo son de 100 μg/día. En el embarazo y la lactancia, de 150-200 μg/día y si la gestación es múltiple, de 300 μg/día.

 

Hipertiroidismo

Las causas más frecuentes son la enfermedad de Graves e hipertiroidismo gestacional. Deberemos sospechar esta patología ante una gestante que refiere falta de ganancia de peso y taquicardia en reposo (>100 latidos por minuto).

Si no se trata bien la enfermedad de Graves las complicaciones pueden ser múltiples: abortos, hipertensión arterial, prematuridad, crecimiento intrauterino retardado, bajo peso al nacer…

Las tionamidas son los fármacos antitiroideos más aconsejados para el tratamiento del hipertiroidismo en el embarazo, aunque como traspasan la barrera placentaria habrá que hacer controles rigurosos para evitar la sobredosificación fetal. Para el control fetal se harán ecografías seriadas durante el embarazo en las que se controla el crecimiento fetal, la cantidad de liquido amniótico, la presencia de alguna malformación, la función cardiaca fetal y también el tiroides.

 

Dra. Isabel Giménez - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical