Televisión, aprendizaje y atención

Los niños y adolescentes de la mayoría de las sociedades industrializadas pasan una media de 2 o más horas diarias viendo la televisión. Muchos jóvenes que ven 3 o más horas diarias de televisión pasan casi tanto tiempo de media al año en esta tarea como asistiendo a clase.

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Televisión y problemas de aprendizaje y atención durante la adolescencia

La mayoría de niños y adolescentes pasan más tiempo viendo la tele que leyendo y el hecho de ver la televisión se asocia inversamente con el tiempo de lectura y la comprensión de lo leído.

Estos hallazgos crean preocupación porque la investigación ha sugerido que el entretenimiento y ver exceso de televisión durante la infancia pueden asociarse con resultados académicos pobres y deficiencias en la atención y la función cognitiva. Aunque ver programas educativos en la tele puede asociarse con resultados positivos, la mayoría de los niños pasa más del 90% de su tiempo libre frente al televisor viendo programas de entretenimiento y de audiencia generales.

Una hipótesis es que ver tantos programas de entretenimiento en la tele durante la infancia y la adolescencia contribuye a reducciones persistentes en las funciones educativa e intelectual debido a que:

  • desplaza la lectura y los deberes de casa
  • requiere un esfuerzo intelectual relativamente pequeño y
  • predispone a problemas de atención y desinterés por el colegio.

Se ha comprobado que el tiempo total que un niño o adolescente pasa delante de la televisión puede asociarse con un elevado riesgo de desarrollar problemas de atención, dificultades educativas, una pobre comprensión lectora y otras deficiencias cognitivas.

Una segunda hipótesis señala que los jóvenes con una historia de pobres resultados académicos o intelectuales tienden a pasar más tiempo delante de la tele que sus controles. En este sentido, se ha sugerido que puede existir una asociación bidireccional entre el tiempo frente a la tele y los problemas de atención o aprendizaje.

Una tercera hipótesis sugiere que la asociación entre ver televisión y las dificultades de atención o aprendizaje puede ser atribuida a terceras variables -como el estatus socioeconómico o el abandono en la infancia- que pueden contribuir tanto a un exceso a la hora de ver la televisión como a las dificultades de atención o aprendizaje. Una supervisión inadecuada de los padres puede contribuir a que los niños vean la tele en exceso y los niños abandonados o descuidados por sus padres pueden tener problemas o dificultades de atención o aprendizaje atribuibles a un insuficiente apoyo de los padres.

Para investigar estas tres hipótesis es necesario realizar una serie de evaluaciones sobre el hecho de ver la tele y los resultados educativos asociados durante la infancia y la adolescencia y evaluar factores de riesgo potenciales que puedan subyacer a esta asociación. Es importante investigar estas asociaciones durante la adolescencia, un período crítico para el desarrollo cognitivo y el avance educativo.

El objetivo primario de este estudio fue investigar la asociación de ver la televisión con frecuencia durante la adolescencia con el riesgo de dificultades persistentes de aprendizaje y de atención y con pobres resultados educativos a largo plazo. Los participantes del estudio fueron una muestra de 678 madres y su descendencia que completaron una serie de entrevistas psicosociales realizadas durante la adolescencia y el periodo de adulto de la descendencia.

Los resultados mostraron que ver la televisión a una edad media de 14 años se asociaba con un elevado riesgo de desarrollar dificultades de la atención frecuentes, fallos frecuentes para completar los deberes asignados,
aburrimiento frecuente en el colegio, fallo para completar la educación secundaria, malas notas, actitudes negativas hacia el colegio (por ejemplo, odio hacia el colegio), fallos académicos globales en educación secundaria y fallo para obtener estudios secundarios o superiores como el instituto, la universidad, etc.

Los jóvenes que veían 3 o más horas de televisión diarias a una edad media de 14 años tuvieron el doble de probabilidades de fracasar a la hora de obtener una educación más allá de la secundaria que los jóvenes que veían menos de una hora diaria de televisión.

La asociación entre el tiempo de ver televisión a la edad media de 14 años con un fallo académico subsiguiente estuvo mediada por dificultades de atención, fallo frecuente para completar los deberes y actitudes negativas
acerca del colegio a la edad de 16 años. Y se cumplieron los siguientes criterios de mediación:

  • El tiempo basal de ver la televisión predijo el fallo académico subsiguiente.
  • El tiempo basal de ver la televisión predijo los problemas de atención, nivel bajo a la hora de hacer los deberes y actitudes negativas hacia el colegio.
  • Los problemas de atención, un nivel bajo a la hora de hacer los deberes y unas actitudes negativas hacia el colegio predijeron un fallo académico subsiguiente después de controlar estadísticamente el tiempo de ver la tele.

Entre los jóvenes que veían la tele menos de 2 horas diarias a la edad media de 14 años, una reducción de una o más horas diarias de ver la tele a la edad de 16 años se asoció con una disminución en el riesgo de desarrollar fallo académico a lo largo de la educación secundaria. Por el contrario, un aumento en el tiempo dedicado a ver la tele se asoció con un riesgo elevado de fallo académico. En comparación con los jóvenes que veían
menos de 2 horas diarias de televisión a las edades de 14 y 16 años, aquellos que incrementaron su tiempo diario dedicado a ver televisión una o más horas y pasaron 2 ó más horas diarias viendo la tele a la edad de 16 años, presentaron un mayor riesgo de desarrollar fallo académico.

Los jóvenes que obtuvieron malas notas en el colegio y aquellos que decían que odiaban el colegio a la edad de 14 años era más probable que pasaran 3 o más horas diarias viendo la tele a los 16 años que aquellos que no presentaban esas dificultades.

Los autores concluyen que sus hallazgos son consistentes con la hipótesis de que ver la tele con frecuencia durante la infancia y la adolescencia puede asociarse con un riesgo elevado de desarrollar problemas de atención, bajos niveles de lectura y realización de sus deberes, desinterés por el colegio, malas notas, fallo académico y fallo para obtener una educación más allá de la secundaria. Además, apoyan la tesis de que las dificultades de atención, los fallos frecuentes para realizar los deberes y las actitudes negativas hacia el colegio pueden cada una desempeñar un importante papel mediador en la asociación entre ver la tele en exceso durante la adolescencia y un fallo educativo en última instancia.

Los autores concluyen, asimismo, que ver con frecuencia programas de entretenimiento en la tele durante la adolescencia puede asociarse con un mayor riesgo de desarrollar un amplio abanico de deficiencias cognitivas
y del comportamiento que se asocian con el riesgo de pobres resultados educativos a largo plazo. Estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones clínicas y de salud pública ya que sugieren que animando a los jóvenes a que pasen menos de 3 horas diarias viendo la tele, los padres, profesores y profesionales sanitarios podemos ser capaces de ayudar a reducir la probabilidad de que los adolescentes en riesgo desarrollen dificultades persistentes de atención y aprendizaje.

Ya lo saben los padres: ¡menos tele y más libros para sus hijos!


Extensive televisión viewing and the development of attention and learning dificulties during adolescence.

Jeffrey G. Johnson, Patricia Cohen, Stephanie Kasen, Judith S. Brook. Arch Pediatr Adolesc Med 2007; 161: 480-486