Seguridad en la piscina

La piscina es nuestra gran aliada en verano para luchar contra las altas temperaturas. Bañarse con seguridad es importante para evitar accidentes. Seguir unos simples consejos nos ayudará a minimizar los accidentes en la piscina.

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Un baño seguro es la mejor forma de disfrutar de la piscina en verano.

  • El consejo número uno es bañarse siempre acompañado de un adulto. De esta forma habrá una supervisión constante. Si la piscina tiene socorrista, mucho mejor, de lo contrario, los adultos deberemos de estar atentos.
  • El agua no siempre es el peligro: bordillos, escaleras y superficies deslizantes pueden ser peligrosos. Localiza este tipo de zonas y evita que los niños corran o salten en ellas.
  • Después de comer, es conveniente un período de tiempo de reposo. Siempre se ha dicho que hay que guardar dos horas de digestión. No hay un tiempo determinado, depende mucho del tipo de comida, cantidad, temperatura del agua y actividad que se haga. Una pequeña siesta o tiempo de sobremesa relajado puede ser suficiente y, después, entrar en el agua poco a poco evitando actividad física intensa durante unos minutos.
  • Tirarse desde el bordillo, uno de los mayores peligros en la piscina. Siempre que nos vayamos a tirar desde el bordillo, comprobaremos que el agua nos cubre. No tirarse de cabeza si no controlamos bien la técnica y asegurarnos de que no hay gente cerca para evitar golpes con otros bañistas. Las volteretas son para los gimnastas, mejor no hacerlas en la piscina.
  •  Nadar bien es el mejor seguro de accidentes para los niños. Si un niño no sabe nadar muy bien, siempre debe estar vigilado por un adulto. Por eso es importante que los niños aprendan pronto a nadar, es un buen seguro para evitar sustos en la piscina.
  • Evita estar mucho tiempo en la piscina cuando el sol pega fuerte, sobre todo en las horas centrales del día: 12-17 horas. Hay riesgo de insolación o golpe de calor. Si vas a estar en esas horas, intenta estar a la sombra, bien hidratado y utilizar crema de protección solar.
  • Si notas un ligero mareo, dolor de barriga, náuseas o dolor de cabeza, sal de la piscina y ponte a la sombra, bebe agua y asegúrate de que alguien te acompaña hasta que pase esa situación de malestar.
  • Utiliza protección solar si vas a la piscina: aplica la crema media hora antes de ir a la piscina, extiéndela bien por todas las zonas expuestas al sol y repite la operación cada hora u hora y media. Si vas a bañarte, utilizar una crema con protección al agua o espera unos minutos a que la mayor parte de esta se absorba.

Vídeo | Abrisud Ibérica