Salud cardiovascular: Cuestión de estilos

Durante décadas se consideró que las enfermedades cardiovasculares podían estar provocadas en iguales proporciones por factores genéticos o por patologías relacionadas con el estilo de vida.

Estudios recientes han demostrado que los estilos de vida, y en particular los hábitos alimentarios, el nivel de actividad física, el consumo de tabaco y el estrés psico-social, son los principales responsables de que una persona pueda sufrir una enfermedad cardiovascular y que afecte al sistema circulatorio.

Todavía no somos conscientes de la grave dimensión que están adquiriendo las enfermedades cardiovasculares. Cada cien muertes que se producen en España, cincuenta son provocadas por enfermedades del corazón o de las arterias. Y lo más interesante es conocer las causas que las provocan: nueve de cada diez infartos están causados por factores relacionados con los estilos de vida.

Los principales enemigos de la salud del corazón son:

  • El colesterol elevado (hipercolesterolemia).
  • El consumo de tabaco.
  • La diabetes.
  • La obesidad.
  • La depresión y/o el estrés (factores psicosociales).
  • La presión sanguínea elevada (hipertensión).
  • Una dieta inadecuada.
  • La falta de actividad física (sedentarismo).
  • El consumo desmedido de alcohol.

Todos estos factores se encuentran interrelacionados, por lo que padecer varios de ellos al mismo tiempo aumenta exponencialmente los riesgos de sufrir un infarto.

Por esa razón, muchas veces los tratamientos indicados por los profesionales de la salud para enfrentar a estos factores de riesgo pueden actuar sobre varios de ellos al mismo tiempo. Por ejemplo, una dieta adecuada o la práctica regular de actividad física habitualmente son elementos que forman parte de los tratamientos para combatir el colesterol elevado, la hipertensión, la diabetes, la obesidad y hasta el estrés.