Guía completa para relajarse en vacaciones

A veces es difícil desconectar del estrés del día a día, aunque tengamos vacaciones. Pero con sencillas acciones podemos conseguir ese ansiado relax que necesitamos en vacaciones.

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Cuando la rutina te absorbe, te resulta difícil abandonarla aunque estés de vacaciones. Para relajarse de verdad no es obligatorio salir de nuestro lugar de residencia y marcharnos a la playa o la montaña, viajar y cambiar de hábitos. Sin embargo, cambiar el chip también es posible sin salir de casa, solo es necesario seguir algunos consejos.

Busca rutinas relajantes que no sueles seguir en tu día a día

A mí se me ocurren varias como, por ejemplo, tomar una ducha o baño relajante antes de irnos a dormir. Tomarnos nuestro tiempo, poner algunas velas, un baño de espuma, música tranquila y dejar pasar el tiempo, sin pensar en nada.
Otra opción puede ser algo tan simple como disfrutar de un buen libro en la playa, entre baño y baño. La lectura evade la mente y hacer que nos relajemos de aquellas cosas que nos suelen preocupar.
Un buen masaje también ayuda mental y físicamente a relajarnos. Por supuesto, busca siempre a un profesional para que te de un buen masaje, huye de los masajes playeros a manos de cualquiera.

Desconectarnos del móvil para desconectarnos del trabajo

Aunque solemos utilizar el smartphone para compatibilizar trabajo y ocio, es aconsejable que en estos días nos apartemos un poco de él. Es inevitable entrar al correo y leer algún e-mail relacionado con el trabajo. Otra opción es desconectar la bandeja de entrada del trabajo, dejando solo el correo personal.
No obstante, yo apostaría por dejar de lado el móvil, para desconectar un poco de todo lo que suele ser nuestro día a día. Podemos echar un vistazo en ciertos momentos puntuales del día, pero no con tanta frecuencia como solemos hacerlo a diario.

La música amansa a las fieras

Utiliza la música para ayudar a relajarte. Cuando vayas en el coche, cuando estés tranquilo en la playa, a la hora de la siesta. Una música relajante puede ayudarnos a entrar en ese estado de relajación y tranquilidad que necesitamos en vacaciones.

Fuera el despertador en vacaciones

El sueño lo tenemos muy castigado durante todo el año. Al utilizar el despertardor, acostarnos tarde y tener un exceso de trabajo, no estamos acostumbrados a dormir bien. Olvídate del despertador y deja que tu reloj biológico y las fases del sueño se ajusten. Los primeros días te costará, pero poco a poco irás viendo como al acostarte a ciertas horas, te levantas más o menos a la misma y totalmente descansado.

Pasa tiempo sin hacer nada

Al contrario de lo que se pueda pensar, pasar tiempo sin hacer nada no es una pérdida de tiempo. Ayuda a relajarnos y a pensar realmente en lo que es importante, en cómo enfocar las cosas y en cambiar el punto de vista sobre cómo afrontamos el día a día. Quien dice pasar tiempo sin hacer nada, también se refiere a estar tranquila en una terraza tomando un café o un té o, simplemente, sentarnos en la toalla de la playa a mirar el infinito.

No hagas lista de tareas

Algo que puede resultar estresante porque al final tendemos a querer cumplirlas todas y puede que al no cumplirlas nos sintamos frustrados y estresados. Planifica las cosas, pero con flexibilidad. Y si algo no se puede hacer o se olvida, no pasa nada, seguro que no es vital. Esto se puede trasladar a los viajes que hacemos a nuevas ciudades, donde tendemos a querer verlo todo en dos días y al final nos pasamos el día estresados de un lado para otro porque no nos da tiempo. Fíjate solo un par de sitios importantes que visitar y el resto ya se verá. Muchas veces vale más la pena pasear tranquilamente por la ciudad, sin prisas, que querer cumplir un itinerario.