PROTECCIÓN SOLAR (III): MEDIDAS DE PROTECCIÓN SOLAR EN NIÑOS

MEDIDAS DE PROTECCIÓN SOLAR EN NIÑOS

Los niños y adolescentes tienen más facilidad de quemarse cuando toman el sol, porque su piel es más sensible a las radiaciones ultravioletas. El sol es fuente de salud siempre y cuando se tengan en cuenta unas medidas determinadas.

Durante el primer año de vida, debe evitar exponerse al bebé directamente al sol. Ni siquiera la crema foto-protectora es una forma de protección segura en este primer año dada la delicadeza y sensibilidad de su piel. A medida que el bebé y niño crece, conviene tomar el sol de manera progresiva y evitar las horas de mayor intensidad solar (de las 12 a las 16 horas).

¿Cómo aplicar correctamente el fotoprotector en un niño?
- Aplicarlo 30 minutos antes de salir de casa, ya que es cuando el fotoprotector ha sido ya absorbido y puede ejercer su función.
- Debe extenderse y cubrir todas las partes del cuerpo expuestas al sol.
- Aplicarlo también en días nublados. Es totalmente falsa la creencia de que ?las nubes tapan los rayos del sol?.
- Es muy importante repetir la aplicación cada 2 horas. Aún y así, si el niño está bañándose o sudando mientras juega deberá renovarse antes.

Tener en cuenta que el agua y la arena también reflejan y aumentan la intensidad solar.
La ropa -si bien no puede sustituir nunca al protector solar- actúa como protector adicional, siempre y cuando ésta tenga una determinada consistencia. Cuando el niño esté jugando en el exterior, es recomendable que lleve camiseta no ajustada así como gorra con visera.