Niños y alergia a medicamentos

La alergia a medicamentos es una reacción adversa tras la toma de un fármaco. Una reacción adversa es un efecto no deseado e imprevisible de un medicamento.

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Las reacciones alérgicas representan un 3% de las reacciones adversas medicamentosas en la población adulta. En niños, no hay datos recogidos sobre su prevalencia. Lo que sí es probable es que sean menos frecuentes que en adultos, ya que suelen tomar menos medicinas.

Los fármacos más frecuentemente implicados en reacciones alérgicas son los antibióticos (sobre todo los de la familia de las penicilinas o betalactámicos), los antiinflamatorios (sobre todo la aspirina), los jarabes para la tos y los anestésicos.

Síntomas ante una alergia a medicamentos

Los síntomas en una alergia a medicamentos son muy variopintos y tener una intensidad variable de leve a muy grave, hasta el punto de comprometer la vida del niño. Afortunadamente, la mayor parte de las reacciones son leves o de gravedad intermedia. Pero, a pesar de ello, se ha de evitar una siguiente toma del medicamento sospechoso para evitar una reacción más grave, ya que la severidad de la reacción puede ir en aumento. Los síntomas suelen aparecer en la primera hora tras la toma del fármaco y son:

  • Urticaria (picor en la piel  y ronchas)
  • Rinoconjuntivitis (picor de nariz y/o ojos)
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Dificultad para respirar
  • Angioedema (hinchazón de la cara, garganta y/o lengua)
  • Hipotensión (mareo)
  • Anafilaxia (presentación de  dos o más síntomas de los anteriores)

Diagnóstico

Es difícil diagnosticar una reacción alérgica medicamentosa pero los siguientes datos nos pueden hacerla sospechar:

  • Los síntomas se producen en la primera hora tras la toma.
  • Los síntomas pueden aparecer incluso con dosis pequeñas de fármaco..
  • La reacción mejora tras la administración de corticoides y/o antihistamínicos.
  • Al suspender la toma del fármaco, la reacción desaparece en pocas horas. 

Qué hacer ante una posible alergia a medicamentos

  • Si es una reacción leve, acudir al pediatra para comentar lo sucedido. Si la reacción es grave (mareo, vómitos, dificultad para respirar, hinchazón de cara, mareo o anafilaxia), acudir de inmediato a urgencias.
  • Guardar siempre el prospecto del fármaco que supuestamente ha causado la reacción para enseñárselo al pediatra que lo atienda.
  • Es interesante que recordemos o anotemos aspectos importantes sobre la reacción sufrida como:
  • Medicamentos que tomaba en el momento de la reacción
  • Si era la primera vez que lo tomaba
  • Motivo de la prescripción del fármaco
  • Dosis pautada y días que lo estaba tomando
  • Si el niño presentaba fiebre
  • Tiempo que pasó entre la toma el fármaco y la reacción
  • Qué síntomas aparecieron 

Cómo se tratan

No hay tratamiento específico, la única opción es evitar la toma del fármaco o de alguno de la misma familia, una vez diagnosticada la alergia. Este tipo de alergia no desaparece con la edad, por lo que, si se diagnostica esta situación, se debe evitar de por vida la toma del medicamento causante.


 

Esther Martínez García - Especialista en Pediatría - Médico colaborador de Advance Medical