Seguridad de los niños en la playa y la piscina

Como se suele decir: toda precaución es poca. Sobre todo cuando se trata de niños en playas y piscinas. Es importante tomar ciertas medidas de seguridad con los niños en verano.

Miniatura

Muchos padres se pasan el verano en la piscina con sus hijos. Aunque lo más normal es que los accidentes sean nulos o escasos, siempre es mejor prevenir, aunque sin llegar a la histeria ni sobreprotección. Veamos varias situaciones y consejos para evitar accidentes en playa y piscina:

Crema solar

Nunca está de más utilizar una crema solar alta, sobre todo si nuestros hijos son de piel clara y no han estado expuestos al sol durante un tiempo. Una protección de más de 30 es lo ideal, aunque podemos preguntar al médico o farmaceútico para que nos oriente sobre el tipo de protección que requiere su piel. En zonas más delicadas y expuestas, como la cara, podemos utilizar una crema de protección total.

La crema hay que aplicarla una media hora antes de la exposición al sol, para que se absorba bien y haga su efecto en el momento en el que vayamos a la piscina o la playa. No es conveniente estar más de una hora seguida al sol, por eso podemos alternar períodos de sol con períodos de sombra. Cada 60 u 80 minutos volveremos a ponerles crema de protección.

Hidratación

Beber agua fresca es una medida para luchar contra las altas temperaturas. No hay que olvidar la hidratación de los más pequeños en verano. Aunque estén constantemente bañándose, no olvidemos que están haciendo ejercicio y, aunque no lo veamos, sudan y pierden agua, algo que hay que reponer. Agua, zumos naturales, gazpacho o similar pueden valer para que los niños estén bien hidratados en verano.

Medusas

Como lo mejor siempre es prevenir, podemos informarnos sobre si hay previsión de medusas en la playa donde vamos a bañarnos. Lo primero que podemos hacer es preguntar al servicio de socorrismo de la playa sobre si se prevé que ese día haya medusas. Hay playas que por sus características son más proclives a su aparición, así que es conveniente tener una segunda playa donde por la temperatura del agua, corrientes o su situación, no haya tanto riesgo de medusas.

¿Y qué hacer si nos pica una medusa? Acudir inmediatamente a los servicios de primeros auxilios de la playa para que allí puedan tratar lo antes posible la picadura. No apliques amoniaco u orina como rezan las creencias populares. Si no tenemos a los profesionales sanitarios cerca, lava la picadura con suero o agua salada, evita tocarla con las manos, pon hielo o compresas frías, sin frotar ni rascar para no extender la infección, aplicar una pomada con cortisona (evitar pomadas con antihistamínicos) y tapar con una venda, evitando la exposición al sol o agua durante unos días.

Insectos

Los insectos suelen proliferar en aguas estancadas como charcas, por lo que evitemos tanto en playa como en piscina colocar la sombrilla o toalla cerca de zonas similares. Los mosquitos suelen picar sobre todo a última hora de la tarde y por la noche, por lo que si vemos que el día de piscina o playa se alarga y hay peligro de insectos, podemos utilizar una loción repelente, siempre siguiendo las indicaciones del producto y comprándolo en una farmacia.

Hacer la digestión

El problema de que los niños se bañen después de comer está en que, como niños que son, no van a poder estar tranquilos en el agua, por lo que existe el riesgo de corte de digestión o desvanecimiento dentro del agua. Si los niños van a bañarse después de comer, hay que intentar que la comida no sea muy pesada o copiosa, que el agua no esté muy fría y, lo más importante, los niños siempre deberán estar vigilados en la piscina por una persona mayor. Desde luego, lo ideal es que después de comer los niños tengan un tiempo de reposo antes de bañarse.

Flotadores y manguitos, siempre homologados

Es muy importante que si utilizamos flotadores o manguitos para que los niños se bañen, estos estén convenientemente homologados, para asegurarnos de que su uso es totalmente seguro. El manguito o flotador llevará una etiqueta donde especificará las edades que podrán utilizarlo, al igual que el peso y las instrucciones de uso. Asegúrate de que lleva el sello de la normativa de la Comunidad Europea (CE), que asegurará que este tipo de objetos cumplen la normativa de seguridad.

Los niños, siempre a la vista

Sin duda, no hay que perder de vista a los niños mientras se están bañando. Si hay varios mayores con ellos, podemos turnarnos para que uno de ellos siempre esté con ellos bañándose o cerca de ellos. Sobre todo en la playa, los niños siempre tienen que tener vigilancia de un mayor. Aunque el niño sepa nadar muy bien y normalmente no haya peligro, si hay un mayor cerca se reducen las opciones de que haya un incidente.