¿Por qué leer es bueno para tu salud mental?

El 63% de los españoles confiesa leer habitualmente algún libro. Si no eres uno de ellos, léete al menos este post y descubrirás que algo ha de cambiar.

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En la cama antes de dormir, en el sofá con una taza caliente, con el traqueteo del metro camino al trabajo… Cualquier sitio es bueno para leer, sobre todo desde que nos hemos enterado de todo lo que la lectura puede hacer por nuestra salud mental.

 

Un cerebro leído, es un cerebro ágil

“Para que nuestro cerebro goce de una buena salud, necesita que lo mantengamos activo” explica el Dr. Guillermo García Ribas de la Sociedad Española de Neurología, y eso es precisamente lo que vamos a conseguir leyendo.

Un cerebro activo, no sólo realiza mejor sus funciones, sino que lo hará de forma más rápida, ya que según el Dr. García Ribas, leer y escribir se relacionan con el aumento de la reserva cognitiva. ¿Y qué es eso?

Al leer estimulamos a nuestro cerebro a pensar, organizar, asociar, memorizar e imaginar y todo esto causa un buen funcionamiento de nuestro cerebro, incluso al envejecer. Sí, la lectura nos mantendrá más jóvenes (de cabeza, al menos).

 

Libera el estrés

Al leer nos concentramos en una sola cosa y nos liberamos del resto de pensamientos que nos acechan a lo largo del día. Leer, sobre todo ficción, puede ayudar a reducir el estrés, y así evitar dolencias asociadas como cefaleas y problemas de sueño. Así que si te cuesta irte a la cama, hazlo acompañado de un buen libro, y verás cómo será más fácil.

 

Nos hace más empáticos

Según un estudio de la VU University Medical Centre de Amsterdam, leer novelas de ficción potencia nuestras habilidades sociales,  ya que puedes vivir vidas diferentes a la tuya propia. De esta forma, cada vez que lees ficción estás aprendiendo a ser más empático y comprender mejor a los que te rodean.

 

Te hace sentir bien

¿Seguro que conoces la saga de Harry Potter y la de Crepúsculo? Pues precisamente, un estudio de la Universidad de Búfalo (EEUU) se centró en observar cómo aumentaba el sentido de pertenencia a un grupo de las personas tras leer estas historias. Los sujetos del estudio sentían que formaban parte de la comunidad protagonista del libro. El estudio concluía que “leer satisface una profunda necesidad psicológica", por lo que nos hace sentirnos mejor.

Así que, tal y como decían los romanos, hace ya miles años, “nulla dies sine linea” (que no pase ni un día sin [leer] una línea).