Leche, ¿sí o no?

Somos la única especie animal que toma leche tras el destete. La leche de vaca ha formado parte de la alimentación, en gran parte de las culturas del mundo, en los últimos 7.000 años y, en su momento, la tolerancia a la leche constituyó una ventaja adaptativa.

Miniatura

En la dureza invernal de las zonas montañosas centroeuropeas o asiáticas, los adultos humanos no tenían a su disposición demasiadas opciones nutritivas. La leche de sus ganados fue una de ella y, la supervivencia, la razón por la cual  nuestro organismo mutó y le permitió digerir la lactosa.

La preocupación de las últimas décadas viene dada porque tomar leche ha sido sinónimo de salud, pero quizás hemos pasado de su consumo moderado a una excesiva ingesta.

Leche materna

Como buenos mamíferos, nuestro alimento esencial durante la primera etapa del desarrollo es la leche materna. Es un alimento vivo que cambia su composición según la edad del bebé y según la hora del día o de la noche. Es un alimento que se adapta a nuestras necesidades como un guante.

Por lo tanto, siendo muy prácticos, esta es la única leche nutricionalmente ideal 100% para el ser humano.

La leche de vaca, oveja o cabra no son malas para nosotros pero tampoco son imprescindibles. Si  no hay problemas de alergia o intolerancia, los lácteos son un alimento más dentro de todos los que podemos escoger.

En términos nutricionales la leche es una proteína de baja calidad, llena de grasa y, si proviene de vacas no criadas de manera respetada, repleta de todos los fármacos que les administran y los pesticidas de lo que comen.

 

¿ Y qué hay del calcio?

Hace unos meses, la Harvard Medical School elaboró una nueva pirámide nutricional y desplazó a los lácteos como alimentos que deben ser consumidos ocasionalmente. Parte de esta recomendación radica en que Estados Unidos es el mayor consumidor de leche del mundo.

Hasta ahora se ha relacionado el aporte de calcio con la leche. Los lácteos tienen mucho calcio pero la gran mayoría del mismo se transforma en fosfato de calcio y se elimina por las heces. Se absorbe una pequeña parte.

 

Otros alimentos ricos en calcio

El calcio se absorbe con la ingesta de grasas, es decir, una alimentación equilibrada debe tener grasas y ácido oxálico (presente en el chocolate y las espinacas) para absorber correctamente el calcio. En cambio, un exceso de fibra en la dieta puede impedir su adecuada absorción.

Podemos asegurar niveles de calcio correctos comiendo: col, sésamo, algas, soja en grano, alubias, espinacas, perejil, pipas de girasol, cacahuete, nueces, almendras, salmón, almejas y sardinas.

El sésamo tiene cinco veces más calcio que la leche y las espinacas y frutos secos el doble.

 

Por tanto...

Si no te gusta leche, no pasa nada, siempre que lleves una dieta equilibrada.

Si te gusta la leche, tómala, pero con moderación.

 

Dra. Esther Martínez - Especialista en Pediatría - Médico colaborador de Advance Medical