Las lesiones del runner

Salir a correr está de moda. En este sentido, no es de extrañar que las lesiones asociadas a este deporte estén a la orden del día en las consultas de los médicos. De hecho, las encuestas señalan que más del 50% de runners ha tenido que cesar su actividad durante un periodo de tiempo debido a una lesión.

La rodilla, la lesión más frecuente

Respecto a las lesiones en la zona anatómica, la que se lleva la palma en los runners es la rodilla, especialmente a nivel de las rótulas y del tendón. La rodilla acaba doliendo no sólo al correr sino al realizar cualquier acción, como por ejemplo levantarse de la silla después de estar un rato sentado.

Si la afectación no sólo es en la rodilla sino que la zona anterior de la pierna también se ve afectada, se da una periostitis que consiste en pequeñas microlesiones que afectan el hueso directamente produciendo dolor.

¿A qué se deben las lesiones?

- Factores externos: son aquellos que el propio runner puede controlar y cambiar, como el terreno donde entrena y la indumentaria que utiliza, y así evitar lesiones. Se recomienda que el terreno sea regular, evitando áreas donde sea fácil sufrir una torcedura. Respecto el calzado, cada persona es distinta por lo que simplemente debe adaptarse al tipo de pie y al tipo de pisada del runner. En este sentido, cada uno decidirá si necesita una zapatilla de pronador, supinador o neutro, si debe utilizar plantillas, etc.

- Factores internos: son intrínsecos a la persona, como el sexo o la edad, y ninguna actuación puede cambiar la situación. Respecto al sexo, las lesiones en mujeres y hombres son distintas porque la propia anatomía lo es y es la que determina la predisposición a sufrir un tipo de lesión u otro. Por ejemplo, las lesiones de rótula suelen ser más frecuentes en mujeres. Referente a la edad, el paso de los años en general conlleva la pérdida de características propias de la juventud como la capacidad de resistencia a un esfuerzo o el tono muscular (evidentemente siempre hay excepciones pero, en general, la edad comporta una disminución de capacidades físicas).

¿Cómo evitarlas?

Para evitar lesiones es esencial hacer un trabajo preventivo. Gran parte de la prevención consiste en realizar un buen entrenamiento, incluyendo tanto los ejercicios de calentamiento previos como los de enfriamiento al acabar. Estos ejercicios pueden consistir en unos buenos estiramientos para que los músculos estén preparados antes del inicio de la carrera y se enfríen correctamente al terminar. Sin embargo, a pesar de ser una costumbre muy saludable, no todos los runners lo hacen.

Hay quien además practica el cross training que no es más que hacer un entrenamiento cruzado, es decir, practicar algún otro tipo de deporte distinto a correr, como la natación o el ciclismo, para fortalecer y trabajar a la vez otras partes del cuerpo.

¿Cómo tratarlas?

El tratamiento de las lesiones en general se basa en el acrónimo RHCE, que significa: Reposo, Hielo, Compresión y Elevación. Evidentemente va a depender de la zona y del grado de lesión, pero en su inicio todas las lesiones se podrían tratar de esta manera. De todos modos lo ideal es consultar siempre con un profesional porque una lesión mal curada puede llegar a cronificarse y eso sí que es una mala noticia para un runner.

En general, saber a que se enfrenta uno antes de correr, conocer la anatomía y las circunstancias que nos rodean y tomar una serie de precauciones fáciles de poner en práctica, como los estiramientos, pueden hacer que la vida del runner sea más o menos placentera en cuanto a lesiones se refiere.

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer - Especialista en Medicina del Deporte - Médico colaborador de Advance Medical