La vejiga hiperactiva

La vejiga hiperactiva se relaciona con el aumento de las infecciones urinarias, infecciones de la piel de la zona genital, también provoca trastornos del sueño, depresión, problemas de disfunción sexual. Incluso aumenta el riesgo de caídas y fracturas, sobre todo vertebrales.

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¿Qué es realmente?

La vejiga hiperactiva (VH) se define por la presencia de urgencia, con o sin incontinencia urinaria de urgencia, a menudo acompañada de frecuencia y nocturia. Explicamos cada concepto:

  • Frecuencia urinaria: es la necesidad molesta de orinar ocho o más veces al día.
  • Urgencia urinaria: es la necesidad repentina y severa de orinar inmediatamente. Se trata del síntoma distintivo de la VH.
  • Incontinencia urinaria: es un goteo o un derrame de orina después de una necesidad repentina y severa de orinar.
  • Nocturia: es cuando se despierta por la noche para orinar. 

Causas de la vejiga hiperactiva

Su origen es desconocido y multifactorial, pero primero es importante descartar patologías que pueden provocar los mismos síntomas como la infección de orina, el tumor vesical, la obstrucción del tracto urinario o enfermedades neurológicas.

Factores de riesgo

La prevalencia de vejiga hiperactiva aumenta con la edad, existiendo en España una prevalencia del 40% en mujeres mayores de 65 años. Se relaciona también con el estreñimiento, trastornos neurológicos, el embarazo y el parto vaginal. Otros factores son la diabetes mellitus, el tratamiento oral con estrógenos y el índice de masa corporal.

¿Cómo afecta a la calidad de vida de la paciente?

La vejiga hiperactiva puede afectar de forma muy negativa sobre múltiples o incluso todos los aspectos de la vida. Afecta a la esfera social, psicológica, física y laboral de la mujer. La depresión tiene una fuerte relación con la presencia de vejiga hiperactiva. Este trastorno conlleva limitaciones en las actividades diarias, en la actividad física, en las relaciones interpersonales, en las relaciones sexuales, incluso llevando en el límite al aislamiento social. La vejiga hiperactiva se asocia a una elevada carga socioeconómica tanto para la paciente como para el sistema de salud. En múltiples ocasiones provoca bajas laborales.

 ¿Cómo se diagnostica la vejiga hiperactiva?

En la evaluación inicial se debe realizar la historia clínica, una exploración física, análisis de orina, diario micciónal y valoración de los síntomas y de la calidad de vida del paciente. De esta forma se excluyen las enfermedades que pueden provocar los mismos síntomas que la vejiga hiperactiva.

¿Cómo se puede tratar?

En primer lugar, hay que tratar de mejorar la calidad de vida de la mujer. A veces, con tan sólo modificar una serie de conductas se puede facilitar su situación social, psicológica y personal Las recomendaciones higiénico-dietéticas son:

  • Control de peso, incluso reducción del 5%.
  • Reducir el consumo de sustancias irritantes como la cafeína.
  • Controlar/disminuir la ingesta de líquidos.
  • Tratar el estreñimiento.
  • Abandonar el tabaco.
  • Entrenamiento de la vejiga y pautas miccionales programadas.

Si no resulta suficiente, se pueden combinar las pautas higiénico-dietéticas con el tratamiento farmacológico.


Dra. Isabel Giménez Blasco – Especialista en Ginecología y Obstetricia – Médico colaborador de Advance Medical