La vacuna contra la gripe estacional

Las vacunas son un instrumento fundamental en el cuidado de la salud de las personas. Y ahora que ya entramos en el otoño y empieza a llegar el frío, es importante recordar la importancia de apuntarse a la campaña de la vacuna contra la gripe estacional

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Con la llegada del frío y el invierno,  hace su aparición el virus estacional que más estragos hace en la población, el virus de la gripe. Debemos conocer qué es, los síntomas que lo acompañan, los consejos para disminuir sus consecuencias y la importancia de apuntarse a la campaña de la vacuna contra la gripe.

¿Qué es la gripe?

Todos los años durante los meses de noviembre a marzo, este virus, conocido como Influenza, alcanza su punto más álgido y se propaga con mucha facilidad entre la población. Los síntomas que lleva acarreado el proceso gripal son la fiebre alta durante varios días, siendo posible alcanzar los 40º grados, los dolores musculares y de cabeza, tos, dolor de garganta y mucosidad, y la sensación de cansancio y apatía.

Todos estos síntomas suelen estar presentes durante aproximadamente una semana, aunque la sensación de cansancio puede prolongarse en el tiempo unas semanas más.

Al tratarse de una infección vírica su contagio se produce de manera rápida y sencilla, los individuos que son portadores del virus, son los encargados de propagar la carga vírica mediante su contacto con otras personas o simplemente expulsando a través de la tos o los estornudos, gotitas en las que existe presencia del virus y que fácilmente pueden alojarse en las vías respiratorias de otros individuos que estén compartiendo espacio.

¿Cuáles son los síntomas de una gripe?

Los síntomas de la gripe son de todos conocidos ya que casi la totalidad de la población la ha sufrido durante su vida. Muchas de las personas suelen confundir los síntomas de un simple resfriado con los de la gripe aunque estos últimos tienen mayor incidencia en nuestra salud. La simple presencia de tos, mucosidad y congestión nasal, no debe confundirnos y hacer un mal uso tanto de los medicamentos como de la consulta a nuestro médico de cabecera.

El síntoma que diferencia un catarro de una gripe es la temperatura corporal elevada. Si ésta se mantiene alta durante varios días, entre 38º y 40º grados,  nos encontraremos con un proceso gripal y es cuando deberemos tomar una serie consejos para poder rebajar los síntomas y consecuencias de la gripe.

Además de la fiebre, los síntomas más comunes que sufrimos cuando estamos bajo los efectos del virus de la gripe son:

  • Fiebre por encima de 38º grados mantenida en el tiempo.
  • Cefalea (dolor de cabeza), y pesadez en los ojos
  • Dolores musculares y en las articulaciones
  • Falta de apetito
  • Cansancio y debilidad
  • Goteo nasal (rinorrea) y dolor de garganta
  • Tos seca
  • Sueño irregular o insomnio
  • Sensación de enfriamiento y escalofríos, sobre todo cuando hay un episodio de fiebre alta.
  • Vómitos y diarrea, sobre todo en niños.

¿Cómo aliviar los síntomas de la gripe?

Una vez que estamos afectados por la infección vírica lo único que podemos hacer es tener paciencia, cómo hemos mencionado con anterioridad el proceso gripal tiene una duración aproximada de 5 a 7 días, y seguir una serie de consejos que nos ayudarán a paliar los síntomas y hacer el proceso más llevadero.

Entre los consejos que puedes adoptar para evitar el empeoramiento de los síntomas, los más destacables son los siguientes:

  • Durante los días que estamos bajo la influencia del virus de la gripe nuestra ingesta de líquidos debe ser mayor a la que hacemos habitualmente, ya que la presencia de fiebre hace que perdamos mucho líquido. Además mantener las vías respiratorias hidratadas nos ayudará a expulsar la mucosidad de manera más sencilla.
  • La temperatura corporal elevada hace que nuestro organismo se agote con lo que resulta primordial para una recuperación más rápida el descanso, a ser posible en la cama.
  • La presencia de fiebre se combatirá con el uso de analgésicos antitérmicos como el paracetamol en dosis de 500mg o 1gr cada seis horas, lo que nos ayudará además de bajar la fiebre, a paliar los dolores musculares que la gripe lleva consigo.

La única medida efectiva preventiva para evitar el contagio del virus es la vacuna contra la gripe. Esta medida está a disposición de todos los individuos anualmente durante los meses en los que se lleva a cabo la campaña de vacunación.

¿Cuándo acudir al médico?

En el caso de que los síntomas que hemos expuesto no muestren mejoría en los primeros 3 o 4 días será el momento de acudir a nuestro médico de cabecera, no se aconseja acudir a urgencias puesto que no es una dolencia grave. El mayor problema que puede presentar esta infección vírica como muchas otras es que el paciente sufra de alguna enfermedad anterior o crónica, sobre todo enfermedades respiratorias o cardiaca.

En estos casos será el especialista médico el que decida el tratamiento a seguir que podrá llevar implícito el uso de medicamentos de mayor espectro para acabar con el virus en un menor tiempo y evitar que haya más complicaciones médicas.

¿Qué personas deben utilizar la vacuna contra la gripe?

La gripe no afecta por igual a todos los sectores de la población, existen alguno de ellos que son más propensos a sufrirla por el nivel de sus defensas y su estado de salud.  A estos sectores vulnerables, cada año se les aconseja utilizar la vacuna contra la gripe anualmente como medida preventiva ya que el virus de la gripe es altamente mutable y la cepa que se presenta cada año varía y la vacuna de un año a otro no es efectiva.

La vacuna contra la gripe está recomendada para todas las personas, pero tiene especial relevancia para las personas que forman parte de los conocidos como grupos de riesgo.

En esos grupos de personas más vulnerables al virus de la gripe se encuentran:

  • Los menores de 2 años.
  • Las personas mayores.
  • Las personas que padecen alguna enfermedad crónica, como cardiopatías, diabetes o enfermedades renales o hepáticas.
  • Personas que trabajan en los ámbitos sanitario y educativo, que están en contacto con los grupos de riesgo anteriormente mencionados.

En todos los casos, el mensaje es el mismo: vacúnate, porque estarás cuidando de tu salud y la del resto de la sociedad.