La salud de nuestra espalda

Las contracturas y las sobrecargas musculares y, con menos frecuencia, las lesiones en la columna vertebral son las principales causas de los dolores de espalda. Las posturas inadecuadas suelen estar en el origen de estas molestias que afectan nuestra capacidad de movernos. La prevención puede evitarnos muchos dolores y molestias.

La espalda tiene como principal objetivo sostener el peso del cuerpo en posición erguida, a la vez que posibilitar una variedad de movimientos en esa posición. Estos objetivos se logran gracias al trabajo conjunto de la columna vertebral, estructura ósea que constituye el soporte central del esqueleto, y del sistema muscular, que con su potencia y resistencia compensa los movimientos del resto del cuerpo para mantenerlo estable. Además, la musculatura actúa a modo de fusible de posibles molestias en la espalda, ya que los dolores suelen manifestarse en ella antes que en la estructura ósea.

Es muy difícil determinar el origen de los dolores de espalda. Suelen atribuirse a contracturas o sobrecargas musculares, que son consecuencia directa de las posturas físicas inadecuadas que adoptamos en las innumerables actividades que desarrollamos cotidianamente en nuestro hogar o en el ámbito laboral.

Cómo prevenir los dolores

La principal recomendación es realizar cualquier actividad siguiendo las normas de higiene postural, término que utilizan los profesionales médicos para referirse a las posturas y movimientos que suponen una menor carga para la columna vertebral.Algunas de las posturas higiénicas recomendadas son las siguientes:

  • Levantar objetos pesados con las piernas flexionadas, para que el esfuerzo se distribuya entre las extremidades y los músculos de la espalda;
  • Apoyar la espalda en los respaldos de la silla al sentarse, ya sea para comer como para trabajar en el ordenador;
  • Distribuir las bolsas de la compra en los dos brazos, con un peso equilibrado entre ambos.