LA PRÁCTICA DE TAI CHI y QI KUNG

LA PRÁCTICA DE TAI CHI y QI KUNG

El objetivo de la práctica es adquirir una mayor capacidad de interiorización a través de una práctica adecuada.

Tanto el Tai Chi como el Qi kung son ejercicios energéticos. Para poder disfrutar de los beneficios de su práctica es necesaria la coordinación de tres elementos básicos: el movimiento, la respiración y una actitud mental positiva.

Hay que tener en cuenta una serie de condiciones para facilitar la incorporación de estos elementos:

1) El movimiento: los movimientos deben ser lentos, suaves, flexibles.
Lento: la lentitud favorece la toma de conciencia del movimiento.
Suave: la suavidad en los movimientos requiere menos esfuerzo físico.
Flexible: la flexibilidad hace que el movimiento no sea rígido ni tenso.

2) La respiración: la respiración debe ser libre, lenta, y equilibrada.
Libre: la respiración debe de ser natural, sin forzar, y siempre por la nariz.
Lenta: es importante que el aire entre lentamente para lograr una respiración consciente.
Equilibrada: una respiración continua y equilibrada mantiene el aporte de oxígeno en un nivel óptimo.

3) El estar: la mente debe de estar atenta y serena.

Los beneficios de la práctica del Tai Chi y Qi Kung
Elimina la tensión física y mental, induce a la persona en estado de relajación profunda y de paz interior.
Estimula la circulación y mejora el funcionamiento del metabolismo.