La importancia de mantener la higiene de la piel

La piel es una de las principales barreras defensivas del organismo frente a las infecciones y otras agresiones externas. Es, además, un importante órgano de relación para el ser humano, ya que en ella se alberga el sentido del tacto. Mantener una adecuada higiene de la piel desde los primeros años de vida es fundamental para la salud de nuestros pequeños.

Para mantener una correcta higiene de la piel es preferible el hábito de la ducha frente al baño. La ducha debe realizarse diariamente o, al menos, tres veces por semana. De esta forma se favorece la transpiración y se minimiza el riesgo de padecer determinadas enfermedades dermatológicas, fundamentalmente las de origen infeccioso.