Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina. Los tipos de incontinencia más frecuentes son:

-Incontinencia Urinaria de Esfuerzo: pérdida involuntaria de orina que coincide con el aumento de la presión abdominal, desencadenado por la actividad física.
-Incontinencia de Urgencia: cuando está asociada con un fuerte deseo de orinar (urgencia). Suele haber aumento de la frecuencia diurna y nocturna (nocturia).
-Vejiga Hiperactiva: síndrome que engloba a pacientes con síntomas de aumento de la frecuencia miccional y urgencia.

El diagnóstico de la IU está basado en una serie de procedimientos: la anamnesis, la exploración física, la exploración urodinámica y las técnicas de imagen del tracto urinario inferior (estas dos últimas no siempre son necesarias).
La anamnesis es el primer paso: en ella averiguamos los antecedentes personales de la paciente, sobre todo los ginecológicos y obstétricos. Podremos identificar los posibles factores de riesgo, entre los cuales están la ingesta excesiva de bebidas estimulantes, café, té..., embarazo y parto, prolapso de órganos pélvicos, histerectomía, obesidad, cardiopatía o hipertensión en tratamiento con diuréticos, enfermedad del sistema nervioso central (enfermedad de Parkinson, accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple), enfermedades musculoesqueléticas que supongan una disminución de la movilidad, demencia, factores ocupacionales (trabajos que supongan grandes esfuerzos físicos, deportes de impacto, etc.). Es importante preguntar por la toma de fármacos, pues algunos están relacionados con la incontinencia: algunos antidepresivos, diuréticos, sedantes o hipnóticos, antipsicóticos, abuso de alcohol y la cafeína.
Lo siguiente será hacer una exploración física exhaustiva y pasar un cuestionario sobre hábitos y frecuencia miccional. Con todos estos datos podremos establecer una posible causa de incontinencia y poner un tratamiento al respecto.

El tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo comprende el tratamiento conservador, que interviene en el estilo de vida de la paciente e incluye las terapias físicas. Son tratamientos simples, asequibles y con pocos efectos secundarios, de forma que debe ser la principal forma de manejo inicial de la IUE.

Cambios en el estilo de vida como la disminución de peso, evitar determinados esfuerzos físicos (en el deporte, en el trabajo), disminuir el consumo de tabaco, tomar menos bebidas con cafeína,
La rehabilitación del suelo pélvico (RSP), entendiendo como tal la práctica regular de ejercicios de contracción activa de los músculos del suelo pelviano también puede mejorar cierto grado de incontinencia.
En cuanto al tratamiento farmacológico, va dirigido a incrementar la presión uretral aumentando el tono del músculo liso uretral, o influyendo en el tono del músculo estriado de la uretra y del suelo pélvico.
El tratamiento quirúrgico va encaminado a estabilizar la uretra, pero no siempre es el tratamiento de entrada puesto que no es una solución definitiva en el momento actual.
Por eso es tan importante una buena anamnesis y un buen diagnostico de la incontinencia, porque según su origen se aplicará un tratamiento u otro.

Dra. Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical