DKV te aconseja acudir al dentista si tienes huecos en tu dentadura

La pérdida de algún diente perjudica gravemente la salud de nuestra dentadura

¡Sonríe sin complejos! Cuando nos falta una pieza en nuestra dentadura solemos sentirnos acomplejados por la apariencia antiestética. Pero el mayor problema es el efecto que produce la falta de algún diente en la boca, ya que puede provocar que el resto se muevan y se estropee la armonía de nuestra boca.

Teniendo en cuenta el efecto negativo que produce la falta de alguna pieza dental en nuestra boca, es muy aconsejable acudir al dentista lo antes posible. Este analizará, valorará la pérdida y te aconsejará la mejor opción. En algunos casos es imprescindible la reposición del diente ausente por un implante dental, de esta forma evitaremos las molestias a la hora de comer, solucionaremos el problema estético y protegeremos el resto de la dentadura. Actualmente, los nuevos avances en tecnología dental nos ofrecen numerosas opciones para solucionar estos problemas.

La falta de una pieza dental puede producirse por diferentes causas. Puede deberse a una ausencia congénita, en este caso el diente primario está presente pero no existe el sucesor para remplazarlo.  En este caso el diente primario permaneces en su lugar, hasta que fallece por falta de raíz o por alguna otra enfermedad dental. Un traumatismo fuerte también puede producir la pérdida de un diente o parte de él.

Otro motivo que puede hacer caer un diente es la enfermedad de las encías. Esta es una infección localizada en las encías y la estructura del soporte de los dientes que causa la pérdida ósea. Dicha infección puede avanzar hasta el punto de que los dientes se caigan por sí solos o que debido a su estado deban ser extraídos. Las caries también pueden llegar a hacernos perder un diente, ya que puede provocar infecciones significativas alrededor de los extremos de la raíz haciendo necesaria la extracción dental.

El cuidado continuado de nuestros dientes y visitar una vez al año a nuestro dentista puede evitar que lleguemos a perder algún diente. Si quieres conservar tu dentadura mima tu boca. ¡Lávate los dientes!