Histeroscopia

La histeroscopia es un procedimiento mediante el cual se puede ver el útero por dentro. Para ello se utiliza una herramienta llamada histeroscopio, que consta de un tubo cilíndrico rígido de acero con una luz y una cámara conectada a un sistema de vídeo.

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Se trata de una prueba diagnóstico-terapéutica muy empleada en la patología ginecológica y de la medicina de la reproducción. Según el calibre del histeroscopio se podrá hacer la prueba en la consulta, en cuyo caso no precisará anestesia, durará unos pocos minutos y será simplemente diagnóstica o bien en quirófano. En este caso será además terapéutica, precisando anestesia general tipo sedación o anestesia raquídea.

La histeroscopia está indicada en casos de sospecha de patología endometrial como pólipos, miomas submucosos, patología adherencial, alteraciones menstruales como pérdidas entre reglas, hipermenorrea, también para descartar o confirmar malformaciones de la cavidad uterina, como útero septo o tabicado. Otra de sus aplicaciones es la colocación de un sistema de contracepción a través de los ostium tubáricos (Essure).

En qué consiste

La técnica consiste en introducir el histeroscopio en la vagina y localizar el orificio externo del canal cervical (cérvix), atravesarlo y llegar al interior de la cavidad uterina. A la vez que la óptica nos trasmite las imágenes del cuello y del interior del útero, la vaina que recubre la óptica administra líquido para distender las paredes uterinas, así se obtiene una imagen de las paredes anterior y posterior y laterales del útero, el fondo uterino y ambos ostium tubáricos. En el caso de la histeroscopia diagnóstica el líquido es suero fisiológico, mientras que en la quirúrgica es glicina, un tipo especial de suero que transmite la corriente para que funcione el material quirúrgico eléctrico.

Cuándo realizarla

El mejor momento para realizar la prueba es siempre fuera de la menstruación, en la segunda fase del ciclo menstrual, entorno al día 20 y hay que evitar el embarazo en ese ciclo. Una de sus grandes ventajas es que permite la toma de biopsias dirigidas para el estudio microscópico de la zona más representativa de la mucosa endometrial.

Las molestias y las complicaciones después de la realización de una histeroscopia son mínimas y muy poco frecuentes. Para evitar infecciones se administra un antibiótico preoperatorio y para evitar dolor se puede administrar un analgésico antes o durante la prueba y durante las siguientes 24-48 horas.

Dra. Isabel Giménez - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical