Fomentar la revaloración del desayuno

Las recomendaciones de los expertos en nutrición son bien claras: hay que potenciar el desayuno.

Los estudios científicos llevan varios años señalando que muchos niños y niñas no desayunan habitualmente en casa y que existe una relación clara entre este mal hábito alimentario y el sobrepeso.

Entre los beneficios que se atribuyen al desayuno es el de contribuir a una adecuada distribución de la energía a lo largo del día, el de ayudar a cubrir los requisitos nutricionales y el de mejorar el rendimiento físico, escolar y el bienestar en general. Éste se puede repartir en dos ingestas: una primera y más importante en casa, y otra más ligera a media mañana, a la hora del recreo. Esta segunda toma permite esperar más fácilmente la hora de la comida.

En algunos colegios, el desayuno a media mañana está muy arraigado en los hábitos cotidianos tanto del personal docente como de los padres y sus hijos/as. No obstante, si su composición y cantidad son inadecuadas, podría no contribuir a un correcto equilibrio alimentario en los niños/as.