10 consejos para evitar el síndrome postvacacional

A todos nos cuesta volver de las vacaciones y comenzar con la rutina. Pero el síndrome postvacacional se puede hacer más llevadero con unos simples gestos.

Miniatura

Es una de las cosas más escuchadas, sobre todo en televisión y en la oficina, cuando acabamos las vacaciones: síndrome postvacacional. Es como una enfermedad del siglo XXI que nos hemos inventado para justificar lo que nos cuesta volver al trabajo. Este síndrome no deja de ser un exceso de estrés físico y psicológico y una falta de adaptación a la nueva situación. Pero con algunos gestos podemos minimizar este síndrome postvacacional, veamos algunos ejemplos:

  1. Volver a casa un par de días antes de trabajar: es menos brusco que llegar de vacaciones e ir a trabajar al día siguiente. Siempre que se pueda, un par de días en casa tranquilos ayuda a relajarse y empezar a establecer una rutina.
  2. Mantén algunas rutinas durante las vacaciones: para no desconectar totalmente con tu rutina anual. Levantarse a la misma hora (siempre que sea posible), mantener los horarios de comidas, seguir haciendo ejercicio…
  3. Cuida tu descanso: también ayuda los días de antes, acostarse y levantarse a la misma hora, para establecer una rutina de sueño. De esta forma, cuando vayamos a trabajar, descansaremos mejor, algo muy importante para afrontar el día.
  4. No hacer del fin de las vacaciones un drama: debemos de pensar que es un ciclo normal el volver al trabajo después de las vacaciones. Hay que intentar normalizar la situación.
  5. Podemos comenzar a planificar el siguiente viaje: aunque sea un viaje de fin de semana. Nos ayudará a saber que no todo es trabajo y que podemos seguir disfrutando de nuestro tiempo de ocio aunque no sea en la mayor época de vacaciones.
  6. Intenta hacer el trabajo más liviano los primeros días: aunque depende de cada trabajo, los primeros días hay que tomárselos con calma. Es normal que pensemos que no podemos con todo y el estrés venga de golpe, por eso, comienza por tareas más sencilla y llevaderas.
  7. Aprende a separar el trabajo del tiempo libre: simples gestos como no mirar el correo del trabajo o no acabar cosas del trabajo en casa permitirán una vuelta más progresiva de las vacaciones.
  8. Llena tu tiempo libre de actividades gratificantes: así evitamos entrar en el círculo vicioso de pensamientos negativos porque hemos vuelto a trabajar. Una comida con los amigos, cena con la familia, salida al parque, paseo en bicicleta…todo vale para que estés de buen humor el mayor tiempo posible.
  9. Haz ejercicio: el ejercicio ayuda a liberar el estrés, algo que podemos tener en exceso los primeros días de trabajo. Mientras haces ejercicio, tu mente se evade de las preocupaciones y las endorfinas ayudarán a sentirte mejor. Establece una rutina de ejercicio los primeros días, va a ser fundamental.
  10. Come mejor: también ayuda a que físicamente nos sintamos mejor y seamos capaces de afrontar con más energía la jornada de trabajo los primeros días.

Aunque solemos atribuir este síndrome a personas de mediana edad, los niños también pueden verse afectados con la vuelta al colegio. De ahí que, además de los consejos nombrados, sea importante que comiencen el colegio motivados.

Ánimo con la vuelta al trabajo, que puede ser mucho más llevadera si hacemos ejercicio, comemos mejor, descansamos bien y mantenemos una mente positiva. No es tarea fácil, pero se puede conseguir.