Enuresis nocturna

La enuresis nocturna define la incapacidad del control de la micción durante la noche a una edad en la que el niño ya debería tener la madurez suficiente para hacerlo. En cambio, durante el día el niño es capaz de controlar completamente sus esfínteres. Se denomina enuresis nocturna cuando el niño mayor de cinco años sigue mojando la cama.

Tipos

La enuresis puede ser primaria o secundaria. En el caso de la primaria, el niño jamás ha controlado la emisión de orina por la noche y en el caso de la secundaria, hubo un logro de control que se perdió un tiempo después.

Causas

Aproximadamente hay un 20% de niños que mojan la cama a los seis años. Esta situación es más frecuente en los niños que en las niñas. Cuando su sistema nervioso y urinario madura, el problema se resuelve por sí solo. Un sueño excesivamente profundo, por ejemplo, puede inhibir la capacidad de notar la sensación de vejiga llena. La causa es desconocida, se postula que es un tema de inmadurez y existe una tendencia familiar a padecerla. En algunos casos la enuresis (sobre todo la secundaria), puede verse relacionada con estrés emocional o problemas de salud como enfermedades neurológicas. En este último caso, siempre hay que realizar un estudio urológico.

Importante

Los padres deben entender que el niño que padece enuresis nocturna es incapaz de controlar lo que le pasa, por lo que enfadarse con él o recriminarlo no sirve absolutamente de nada, sólo aumentará su inseguridad y disminuirá su autoestima.

Cuándo consultar al pediatra

  • Si el niño mayor de seis años moja la cama.
  • Si el niño a cualquier edad inicia una enuresis secundaria (vuelve a mojar la cama tras un periodo de no hacerlo).
  • Si no controla la defecación.
  • Si la orina tiene un color u olor anormal.
  • Si tiene molestias urinarias: dolor, escozor...
  • Si el niño pierde peso y/o tiene un aumento exagerado del hambre o de sed.

Tratamiento

La mayoría de casos se resolverán por sí mismos, esperando a que el niño madure y tome conciencia de sus esfínteres. El tratamiento puede iniciarse de manera conservadora, sin medicinas y, si éste no funciona, consultar con el pediatra para empezar el tratamiento con desmopresina.

Claves del tratamiento conductual

  • El niño debe beber pocos líquidos al acostarse, limitando su ingesta desde la merienda.
  • Se aconseja realizar ejercicios para fortalecer la musculatura de la uretra: aguantar la orina durante el día un poquito para aumentar la capacidad de la vejiga y durante la micción realizar intentos de cortar su emisión para hacerlo consciente del control del esfínter.
  • Vaciar bien la vejiga antes de ir a dormir.
  • Hacer un calendario para ir premiando de manera visual los días en los que el niño ha amanecido seco (dibujar un sol, una cara feliz...).

Dra. Esther Martínez García - Especialista en Pediatría - Médico colaborador de Advance Medical