En el embarazo, nada de alcohol y otras drogas

El consumo de drogas y alcohol durante el embarazo, por mínimo que sea, conlleva un aumento de los riesgos para la salud del feto. La única cantidad segura de drogas y alcohol durante el embarazo es cero.

El mejor consejo que se puede dar a la mujer que está embarazada o quiere estarlo es no consumir ningún tipo de drogas ni alcohol. El alcohol y otras drogas pueden provocar defectos psíquicos, físicos y funcionales en el futuro bebé.

Es importante que la mujer evite el consumo de alcohol y de otras drogas (como la cocaína) desde el momento mismo en que decide quedar embarazada. Los efectos nocivos del alcohol y las drogas sobre el feto están científicamente probados y se extienden a lo largo de todo el embarazo: en el primer trimestre, que es cuando se forman los órganos, hay una mayor posibilidad de malformaciones físicas, y en los meses siguientes aumentan las posibilidades de que se produzcan defectos físicos y psíquicos.

Las primeras diez semanas de embarazo son especialmente importantes, porque en ese periodo que muchas mujeres no saben que están embarazadas. De allí la importancia de actuar como si lo estuviera.