Consejos para el embarazo en verano

Aunque todos conocemos más o menos las medidas que se deben adoptar en el verano para poder llevar las altas temperaturas, conviene recordar una serie de puntos que además pueden ser más beneficiosos para las gestantes.

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Mantener una buena hidratación

Lo más importante durante el embarazo en verano es mantener una buena hidratación, ya que al subir las temperaturas se suda más y se pierden más líquidos de lo habitual. Si esto  no lo hacen, sufrirán una insolación o deshidratación. En la mujer embarazada este cuadro cursa con dolor de cabeza, mareo, dolor abdominal, e incluso hipotensión, que sumada a la fisiológica del embarazo puede hacer que dure más o cueste más remontar. La forma de prevenirla es tomar abundantes líquidos durante el día, intentando que sean agua mineral, zumos naturales e intentando evitar las bebidas carbonatadas. Son buenas las frutas que contienen gran cantidad de agua como la sandía, el melón...

Evitar largas exposiciones al sol

Otras formas de evitar la deshidratación pasan por protegerse bien del sol, siendo especialmente cuidadosos en las horas centrales del día que son las de más calor, con gorras, sombrillas... Cuando vayan a permanecer varias horas al aire libre como en la playa, en la piscina...es  conveniente mojarse de vez en cuando, sobre todo zonas como muñecas, la nuca y la cabeza. Igualmente emplear cremas de protección solar de factores altos, esto es para evitar que las manchas faciales y la línea alba se intensifiquen aún más con el sol.

Buena circulación

Otra consecuencia del calor veraniego es la vasodilatación de capilares lo cual hace que la circulación de retorno se entorpezca, aparezcan edemas, varices, sensación de piernas cansadas y pesadas y de nuevo hipotensión. Para remediarlo lo más eficaz son las medias de compresión pero es cierto que en verano son mal toleradas. Se pierden adoptar otras medidas como colocar las piernas en alto cuando estén mucho rato sentadas, masajes en las piernas para favorecer la circulación, incluso con alguna crema de efecto frío o pomadas que contengan algún antivaricoso. Para activar la circulación y el retorno venoso es bueno dar paseos, siempre y cuando se hagan cuando el sol ha caído y ya no hace mucho calor. Caminar por la orilla de la playa, por la arena también es beneficioso porque el agua del mar ejerce una ligera resistencia.

Tipo de calzado

Durante el embarazo en verano, y más en fechas calurosas es frecuente que se edematicen los pies, por eso es recomendable que utilicen en estas épocas un tipo de calzado cómodo, fresco, que sea abierto o semiabierto que no sea de material sintético, con una suela blanda pero no extremadamente y con un tacón-cuña de unos 2-3 cm. Dra. Isabel Giménez - Especialista en Ginecocología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical