EL RIESGO DE LAS CABINAS DE BRONCEADO

La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) propone que se advierta de que el empleo de cabinas de bronceado que emiten rayos ultravioletas tipo A (UVA), sobre todo en las personas más jóvenes, puede provocar cáncer de piel y melanoma.
La Academia, representada por Isabel Longo, adjunta del Servicio de Dermatología del Hospital General Gregorio Marañón, de Madrid, y vicepresidenta de la AEDV, ha estado presente en una jornada sobre concienciación y estrategias para la prevención del cáncer de piel en la sede de la OMS de Bruselas, que se llevó a cabo a finales del año pasado.
Según señala la Dra. Luengo, “existe la falsa creencia generalizada de que un bronceado adquirido usando una cabina de rayos UVA ofrece una buena protección para la piel contra las quemaduras solares”.
Es pues, necesario educar para la salud, aclarando que las cabinas de bronceado no preparan para la exposición al sol, y que con los rayos UV de tipo A tampoco se logra acelerar la síntesis de vitamina D, otro mito asentado.
En dos trabajos publicados el pasado año en la revista British Medical Journal, se relaciona el uso de camas de bronceado con el melanoma y con el cáncer de piel en general. En uno se concluye que el riesgo aumenta con el comienzo del uso de las cabinas bronceadoras antes de los 35 años. En el segundo, concluyen que el riesgo aumenta con el uso antes de los 25 años.
En resumen, el riesgo del melanoma se eleva con el número de sesiones de rayos UVA y las cabinas no preparan para la exposición al sol y tampoco aceleran la síntesis de vitamina D.

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