Disfrutar del deporte

Aprende a disfrutar del deporte, a cuidar de tu cuerpo mientras te diviertes. Hacer deporte debe ser una afición, no una obligación.

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Cualquier deporte que incorporemos a nuestra rutina diaria nos hará mejorar nuestra salud, tanto física como mental. Disfrutar del deporte es lo primero que debemos hacer: sin presiones, sin obligaciones, para así sacar lo mejor de él. Con unos sencillos consejos, podemos aprender a disfrutar plenamente del deporte.

Elige el deporte que más te guste
Esto es lo más importante a la hora de disfrutar del deporte: elegir aquel que más nos guste, con el que nos sintamos más cómodos, disfrutemos y no suponga una obligación realizarlo. Por el contrario, pensar en practicarlo debería ser una motivación. Mucha gente se empeña en hacer siempre el mismo deporte como salir a correr o bicicleta, pero esas actividades puede que no acaben de gustarles, las hacen por inercia, porque todo el mundo las hace o porque son las más cómodas o populares.

Si practicamos varios deportes, con el paso del tiempo nos daremos cuenta de cuál es el que mejor se adapta a nosotros. Ahora, por ejemplo, hay un “boom” de pádel, un deporte en el que no es necesario tener muy buena forma física para pasárselo bien. Por tanto, prueba varios deportes y elige aquel o aquellos con los que sientas más afinidad, donde no te cueste salir de casa para practicarlos.

Intenta relacionar el deporte con aquello que te guste. Si te gusta quedar con los amigos, hazlo para hacer deporte. Si te gusta la tecnología, úsala mientras haces deporte. Los días de sol y buen tiempo también invitan a disfrutar del deporte.

La intensidad es clave
La intensidad con la que hacemos un deporte también es clave para disfrutar de él. No es lo mismo salir a correr 6 kilómetros tranquilos, con la música puesta, con algunos amigos, disfrutando del día de sol y charlando que hacerlo como si fuese una competición, siempre intentando dar el máximo.

Hacer el deporte siempre a mucha intensidad hace que acabemos quemados, que nuestro cuerpo rechace la actividad porque sabe que no disfruta ni un solo minuto. Hay que aprender a tener días tranquilos, de relax haciendo deporte. Y días donde notemos que tenemos más energía, en los que podemos apretar y meter más intensidad.

Deporte ocasional y deporte diario
La mejor forma de disfrutar del deporte es alternar unos con otros. Yo por ejemplo tengo mi deporte "estrella", el que practico casi a diario, con el que más disfruto. Pero luego tengo ese deporte ocasional con el que me distraigo, quedo con otra gente o puedo practicarlo con mi pareja. También nuestra rutina entre semana es diferente a la del fin de semana, por lo que las actividades deportivas también podemos adaptarlas. El fin de semana llama más a senderismo con la pareja, con los niños, a ruta tranquila con la bici, paseo por la montaña…

En definitiva, hacer deporte debe ser sinónimo de disfrutar. Huye de todo lo que suponga para ti una rutina aburrida o una actividad intensa e insufrible. Se trata de pasarlo bien, de mejorar nuestra salud haciendo algo que nos gusta. Mi sugerencia: probar varios deportes para así elegir el que más te guste y, siempre que se pueda, hacerlo en compañía, ya que la mejor forma de disfrutar del deporte es convertirlo en una actividad social.