Niños hiperactivos y/o nerviosos, ¿qué deportes pueden practicar?

Que una vida activa consecuentemente mejora la calidad de ésta, es un hecho más que evidenciado. El deporte y la actividad física promueven una mejora en la calidad motora de los movimientos, en la coordinación, concentración, y en la salud del organismo en general.

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El ejercicio y actividad física son las mejores medicinas para combatir muchas enfermedades y/o problemas relacionados con la salud, sobre todo, el estrés asociado a la sociedad actual.

En el caso de los más pequeños, la práctica deportiva constituye entre otras cosas, un pilar fundamental en su educación y desarrollo físico y motriz. El deporte, ya sea individual o de equipo, fomentan el compromiso con la tarea a desempeñar, les enseñan los valores y cultura del esfuerzo, la disciplina, el respeto el orden. Es una forma además de alejarlos de actividades pasivas que no favorecen su desarrollo físico ni las relaciones sociales, como estar largas horas frente al ordenador o televisión.

Por ello, para aquellos niños que son muy activos, que no paran quitos e incluso los que sufren hiperactividad y déficit de atención, la práctica de un deporte ayudará a desarrollar sus capacidades motoras, mejorar su grado de atención y concentración, así como les ayudará a “desfogarse” y soltar y canalizar toda la energía que tienen.

Normalmente, estos niños que no paran quietos, que se levantan constantemente, de un lado para otro, que les cuesta mantener la atención ante una situación, pese a ello, suelen tener menos coordinación de sus miembros, y quizá los deportes de equipo, no sean los más aconsejados.

Es importante que se genere una cierta rutina y compromiso, que con el tiempo los hará más disciplinados y centrarán su atención en buscar sus mejoras y pequeños retos personales, favoreciendo así su concentración.

¿Qué deportes son los más recomendados para niños hiperactivos?

Para niños muy activos e incluso con déficit de atención la práctica de deporte les ayudará a mejorar su concentración y a 'desfogarse'.

Lo ideal son deportes que se puedan practicar al aire libre, individuales, que requieran fuerza, explosividad y menos coordinación. Actividades tales como la natación, el ciclismo, el atletismo, el patinaje, el surf, la equitación, las artes marciales… En todos ellos, el niño irá realizando pequeños progresos que provocarán que su concentración por superarse cada día lo mantenga comprometido con dicha actividad, además de que regulará así sus niveles de energía.

Siempre hay que mostrarles o enseñarles el lado divertido, más que el competitivo, el cual puede generarles más tensión. Necesitan una actividad divertida que les ayude  a descargar toda su energía, disminuir su distracción y ayudándoles a tener una disciplina.

Un dato muy curioso es el del nadador olímpico Michael Phelps, quien logró 8 medallas de oro en los Pasado Juegos Olímpicos de Pekín, y los pasado Juegos Olímpicos de Río consiguió otras 7, siendo 5 de ellas Medallas de oro.  Michael sufría déficit de atención en el colegio, y fue gracias a la natación donde pudo concentrar toda su energía hasta llegar a ser campeón olímpico. Sin duda, puede servir de ejemplo a seguir por los más pequeños.

Recuerden, el ejercicio y la actividad física, son las mejores vías de escape para ganar en salud y dejar que los más pequeños crezcan de forma sana, divertida y desarrollen sus habilidad motoras y sociales.

Artículo elaborado por Isabel del Barrio, entrenadora personal y bloguera 'On my training shoes'