Consulta preconcepcional

Hoy en día cuando una mujer empieza a buscar un embarazo le empiezan a surgir numerosas preguntas. Para todas estas cuestiones y otras que también son importantes sirve la consulta preconcepcional. Sus objetivos son evaluar el riesgo que puede haber en un embarazo con el fin de conseguir un desarrollo óptimo del mismo y el nacimiento de un hijo sano. La salud de la mujer durante el embarazo depende de su estado de bienestar previo.

Miniatura

 

Historia clínica completa

Para valorar de una forma correcta la salud de la mujer es preciso elaborar una completa historia clínica familiar y personal.  En ella deben recogerse los antecedentes obstétricos anteriores, sobre todo si son desfavorables como abortos, fetos muertos, niños con defectos genéticos, partos pretérmino, preeclampsia, diabetes gestacional. Las enfermedades crónicas o graves como diabetes, enfermedades tiroideas, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, asma... deben tenerse muy en cuenta por el tipo de fármacos que precisan para su correcta estabilización y por si hay que hacer algún ajuste durante la gestación. Además es necesario contar con una revisión ginecológica completa antes de la gestación que incluya citología.

Analíticas

Hasta ahora hemos recogido datos de la futura mamá, ¿pero se puede hacer alguna analítica para evaluar el riesgo de algunas enfermedades durante el embarazo? Las pruebas que pueden hacerse son un hemograma, el grupo sanguíneo y RH, serología (Rubeola, sífilis, VIH, VHB, VHC). En caso de ausencia de inmunidad frente a rubeola, puede plantearse la vacunación y a los tres meses de la vacuna iniciar búsqueda de embarazo, y en caso de detectar una enfermedad infecciosa activa como sífilis, VIH, VHB, VHC, se recomienda tratamiento y posponer el embarazo. Las embarazadas también son un grupo de riesgo en el caso de contraer la gripe, ya que debido a las características de la inmunidad, durante el embarazo la gripe puede ser más grave, por ello sí que se aconseja la vacunación.

Buenos hábitos

Es obligación del médico aconsejar a las mamás sobre el abandono del hábito tabáquico, o al menos disminuir el consumo, puesto que está directamente relacionado con recién nacidos con bajo peso, aumento de la tasa de aborto, prematuridad... Lo mismo con el alcohol, que también puede provocar retraso del crecimiento fetal, hasta el síndrome alcohólico fetal. En cuanto a la cafeína, un consumo recomendable es 200 mg al día.

La obesidad, por su parte, es un factor muy determinante en la buena consecución del embarazo. Es recomendable que el IMC este entre 19-25 en el momento de la gestación ya que la obesidad es un problema de salud pública que puede conllevar aumento de la tasa de aborto, prematuridad, diabetes gestacional, preeclampsia, mayor tasa de cesáreas... Para ello se recomienda una dieta equilibrada y la realización de ejercicio de forma moderada.

En la consulta también se explica cómo evitar la toxoplasmosis, una zoonosis producida por el toxoplasma gondii y puede producir complicaciones graves si se contrae durante el embarazo, aunque es muy poco frecuente. Para que no ocurra hay que evitar el contacto con gatos,  en concreto con sus heces y con los terrarios. También se debe lavar bien la verdura, tomar la carne bien hecha, lavarse bien las manos tras manipular alimentos o utilizar siempre guantes si se realizan labores de jardinería.

Otra recomendación que se debe dar a toda mujer que está planteando una gestación es la toma de ácido fólico, puesto que está demostrado científicamente que su consumo disminuye los defectos del tubo neural o espina bífida. Las dosis recomendadas son entre 400-800 micro gramos al día. Otro aporte indispensable para el embarazo es el yodo, necesario para el correcto desarrollo neurológico. Nuestra dieta suele ser deficitaria en yodo, por lo que se recomienda tomar sal yodada y administrar un suplemento de yodo de entre 150-200 microgramos al día.

 

Dra Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia – Médico colaborador de Advance Medical