Conservación de células madre

Las células madre son un fenómeno científico importante de los últimos años. De hecho, es una de las principales líneas de investigación en la biomedicina.

En la actualidad se conocen más de 80 enfermedades tratables con trasplante de células madre de la sangre de cordón umbilical. Entre ellas encontramos la anemia de Fanconi, el linfoma no-Hodgkin, la leucemia mieloide o el neuroblastoma, entre otras.
Las células madre obtenidas de cordón umbilical tienen más beneficio que las de médula ósea o las de sangre periférica, ya que son células inmunológicamente inmaduras, lo que hace que requieran menor grado de compatibilidad. Otra característica es que son células jóvenes y por eso no han tenido tiempo de estar en contacto con virus externos.
Las investigaciones han demostrado que las células de cordón umbilical tienen mayor plasticidad, están menos especializadas y pueden proliferar con más rapidez que las células madre de médula ósea o de sangre periférica. Todas estas razones hacen que la compatibilidad requerida por las células madre de sangre de cordón umbilical en caso de trasplante no tenga que ser tan elevada.
El uso de células madre de sangre de cordón umbilical aumenta las probabilidades de éxito del trasplante respecto a las otras fuentes de células madre por todas las características tan especiales que poseen.
Hay muchas enfermedades que se pueden beneficiar de este tipo de células, desde Leucemias Agudas, Enfermedades Metabólicas Hereditarias, Trastornos Heredados del Sistema Inmunitario, Enfermedades de la Fagocitosis a enfermedades Mieloproliferativas, Trastornos de los Histiocitos, de las Células Plasmáticas, Enfermedades Linfoproliferativas, Plaquetarias Heredadas y otras Enfermedades malignas como Cáncer de Mama, Sarcoma de Ewing?
Actualmente se plantea ante nosotros otras aplicaciones futuras, terapias en los ensayos clínicos sobre Diabetes tipo I, Lupus, Lesiones cerebrales pediátricas, Esclerosis Múltiple.

La forma de recogida y almacenaje de estas células es sencilla. La sangre y el tejido se extraen del cordón umbilical una vez seccionado después del parto. El proceso de extracción es sencillo, no invasivo y no interfiere en el resto de actuaciones del parto. La sangre se deposita en una bolsa con anticoagulante y el trozo del tejido en un líquido conservante, ambas muestras se introducen en el kit para su rápido transporte hasta el centro seleccionado.

Dra Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical