Consejos para mantener los dientes limpios y sanos

La boca cumple unas funciones básicas para nuestro desarrollo físico y psíquico. Los dientes no sólo nos ayudan a masticar los alimentos para obtener una buena digestión y actúan como barrera que nos protege; también participan de manera decisiva en el comportamiento gestual, en la expresión y exteriorización de nuestro mundo interior a través del lenguaje y la sonrisa. La correcta higiene bucodental es la herramienta más eficaz en la prevención de la caries dental y la enfermedad periodontal (inflamación de las encías), dos enfermedades bastante frecuentes.

En la boca existen gran cantidad de bacterias. Si después de comer no hacemos una adecuada limpieza de los dientes, estas bacterias actúan sobre los alimentos que quedan en la boca. Ello da lugar a la formación de la placa bacteriana, que es el elemento inicial de la caries, una enfermedad infecciosa que provoca la destrucción progresiva e irreversible del diente.

El cepillado de los dientes, después de cada comida, es el método más seguro para prevenir la caries y mantener la salud de la boca. El cepillado no sólo sirve para arrastrar los restos de alimentos y para eliminar la placa bacteriana, sino que además asegura la salud de la encía porque estimula su circulación sanguínea.

El cepillado ha de realizarse después de cada comida y, sobre todo, antes de irnos a dormir. Los odontólogos recomiendan cepillarse en forma de "barrido" de los dientes; es importante terminar el cepillado en la boca pasando el cepillo por la lengua (en ella también hay microbios), y enjuagándonos la boca con abundante agua.

La utilización de cremas dentales fluoradas es el medio más eficaz para aumentar la resistencia del diente ante las posibles agresiones.