Consejos para gozar de un embarazo saludable

La tarea de ser padres no empieza cuando nacen nuestros hijos, sino desde el mismo momento en que decidimos ampliar la familia. Adoptar un conjunto de comportamientos saludables desde antes de que se produzca el embarazo es el mejor camino para reducir los riesgos de padecer defectos congénitos y aumentar las posibilidades de que el niño o la niña nazcan en perfecto estado de salud.

Los hábitos saludables recomendados para una mujer embarazada o que pretende estarlo en breve no son muy diferentes de los que puedan aconsejarse al común de la población, aunque en su caso son mucho más importantes porque afectan no sólo a la mujer sino al hijo o hija por nacer. Esas medidas preventivas son de dos tipos:

Adoptar un estilo de vida saludable

- Tener una alimentación sana, variada y suficiente

- No tomar bebidas alcohólicas de ningún tipo.

- Suprimir el consumo de tabaco y su exposición al humo del cigarrillo.

- No consumir ningún otro tipo de drogas durante la gestación.

- Mantener una vida moderadamente activa

Extremar los cuidados de la higiene personal y del entorno

- Ser muy cuidadosos con la higiene de los alimentos, especialmente de los vegetales.

- Evitar el manejo de substancias o productos tóxicos como pegamentos, pinturas, disolventes o combustibles, tanto en las tareas domésticas como en el trabajo.

- No realizar actividades que exijan un esfuerzo físico considerable o que impliquen exponerse a ambientes nocivos.

- Evitar el contacto con animales domésticos que puedan ser transmisores de enfermedades y conlleven un riesgo, como los gatos.

- No automedicarse.

- No exponerse a radiaciones.

Y recuerda: el mejor consejo para un embarazo saludable es actuar como si este ya se hubiera producido desde el momento mismo en que se decida tener un hijo. De esa forma la futura madre gozará de una salud plena y estará disminuyendo de riesgos en el desarrollo de su bebé.