Cómo detectar de forma precoz un cáncer de mama

Entre los diferentes tipos de cáncer, el de mama es el más habitual entre las mujeres. La detección precoz de la enfermedad permite alcanzar un mayor éxito en el tratamiento.

Las mamas cambian de textura y aspecto a lo largo de la vida de la mujer, en función de su desarrollo hormonal y sexual. En algunos casos, esas alteraciones pueden indicarnos la posible aparición de un cáncer. El síntoma más habitual es la aparición en la mama de un bulto o nódulo, que generalmente no produce dolor; otros síntomas menos frecuentes son la secreción por el pezón de líquido seroso o sanguinolento, la retracción del pezón, y alteraciones cutáneas como el enrojecimiento o ulceraciones.

Tanto el médico especialista (ginecólogo) como la propia mujer tienen un rol protagonista en la detección temprana del cáncer de mama. Para ello:

  • La mujer debe someterse a una revisión ginecológica cada año, en la cual su ginecólogo examine las mamas y las axilas con el objetivo de detectar posibles alteraciones. Después de los 45 años de edad, la exploración clínica del ginecólogo debe complementarse con una mamografía.
  • El autocontrol también es fundamental. Ningún médico conoce nuestro cuerpo mejor que nosotras mismas, por lo que se recomienda mantener la atención y autoexaminarse periódicamente las mamas y las axilas para detectar cualquier alteración apenas se produce.