Cómo afrontar los desarreglos hormonales en la menopausia

Se entiende por menopausia el cese permanente de la menstruación. Así, para hablar realmente de menopausia debe haber al menos 12 meses desde la última regla sin haber existido ningún sangrado.

Consecuencias

El climaterio es un periodo amplio de la vida de la mujer en el que se produce el paso del estado reproductivo al no reproductivo como consecuencia del agotamiento folicular. A corto plazo los cambios, como consecuencia del déficit estrogénico, derivado del agotamiento folicular, son sobre todo las alteraciones neurovegetativas como los sofocos, las sudoraciones, las palpitaciones, parestesias, insomnio, vértigo o cefaleas. A parte de éstos encontramos las alteraciones psicológicas como irritabilidad, nerviosismo, labilidad emocional, estado de ánimo decaído, disminución de la libido, cansancio, dificultad para la concentración.

Otras consecuencias de la menopausia ocurren más a medio plazo, como es el caso de las alteraciones en la piel y las mucosas, como la atrofia urogenital, y los trastornos urinarios. La osteoporosis y la enfermedad cardiovascular se dan pasados unos años desde el inicio de la menopausia.

Buenos hábitos

Fomentar que las mujeres adopten hábitos de vida saludable a través de una alimentación adecuada, la práctica de ejercicio y la supresión de hábitos tóxicos, constituye una de las mejores formas de prevención.

En la menopausia la grasa del cuerpo se reorganiza de forma que la cadera puede aumentar de tamaño, también el metabolismo de grasas se enlentece, de forma que puede haber un incremento en el colesterol basal, por todo ello se recomienda una buena alimentación y la realización de algo de ejercicio. Es aconsejable limitar el consumo de grasas a menos de un 30 % del total de calorías y enriquecer la dieta en pescado (azul y blanco). La dieta debe ser sobre todo vegetal, con un aporte moderado de carne y pescado, repartida en 4-5 veces a lo largo del día, y una ingesta de líquido suficiente. Deberá moderarse el consumo de huevos, carne grasa, café y bebidas alcohólicas, así como reducirse el consumo de azúcar y sal. Se desaconsejan la bollería y pastelería, los embutidos y los lácteos enteros.

El ejercicio físico es importante siempre y sobre todo una vez entrada en la menopausia ya que puede ayudar al mantenimiento de la masa ósea y muscular, pues ambas se van perdiendo con el tiempo una vez que la mujer entra en la menopausia.

La pérdida de sueño y la dificultad de conciliación a la hora de dormir son de los problemas relacionados con la menopausia que peor llevan las mujeres. Unas cuantas recomendaciones pueden mejorar esta situación: mantener una disciplina en los horarios, acostarse y levantarse a la misma hora, evitar comidas copiosas y consumo de café antes de acostarse, así como las siestas largas, las actividades excitantes antes de acostarse (es mejor realizar ejercicio físico durante el día y evitarlo por lo menos 4 horas antes de acostarse), intentar no ver la televisión o trabajar en la cama, asegurar un ambiente tranquilo y confortable.

En cualquier caso y en mi opinión profesional hay que empezar por poner parches a una situación fisiológica que a todas las mujeres nos acaba por llegar. Lo primero es mentalizarse de que es un proceso fisiológico y que se puede llevar, es cuestión de tomar las medidas necesarias, esforzarse en el ejercicio y en cuidarse, y cuando todas estas medidas no hacen mejorar la situación es el momento de recurrir al especialista, ponerse en sus manos y hacer o tomar los que nos diga. Pienso que el apoyo familiar también es importante, pues es una situación de gran estrés, más a lo mejor emocional.