Cesta de la compra en noviembre

Esta es nuestra selección de alimentos para este mes. ¡Disfrútala!

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ALGAS NORI

Son algas de color rojo-púrpura que cambian de color según el proceso al que son sometidas, pues se tornan verdosas si se cuecen y se oscurecen si se secan. Son valoradas por sus virtudes nutritivas, sobre todo en lo que a contenido en sodio se refiere, además de yodo y vitamina B12. Aunque hay que tener en cuenta que la actividad vitamínica puede verse afectada por el proceso de secado del alimento. En relación al yodo, destaca su importancia como mineral en la formación de hormonas tiroideas, y el consumo de este alimento es una buena manera de incorporar este mineral a la dieta diaria. Por otra parte, las algas nori tienen un alto contenido en carotenoides, responsables de su color intenso, y con propiedades antioxidantes y, por tanto, protectoras de la oxidación celular. En el mercado se pueden encontrar en forma de láminas, que se emplean para preparar sushi. Es un alga muy consumida, y también se puede tomar cruda en ensaladas así como cocida en sopas.

 

PIPAS DE GIRASOL

El valor nutricional de las pipas de girasol recae sobre todo en su contenido en lípidos (50%), de los cuales, la mayoría son poliinsaturados y, por tanto, con la propiedad de reducir los niveles de colesterol total. En la fracción grasa también se encuentra una cantidad considerable de vitamina E, vitamina antioxidante que protege del ataque por los radicales libres. El segundo macronutriente mayoritario es la proteína, que aunque es de origen vegetal y de  menor valor biológico que la proteína de origen animal, supone un 22% de su peso. Las pipas son también buena fuente de fósforo, magnesio, potasio y ácido fólico. Este último es muy importante en la  formación de glóbulos rojos y en la síntesis de nucleoproteínas. Las pipas se consumen desecadas y saladas, como aperitivo, desechando la cubierta externa. Se pueden añadir a ensaladas y otros platos, aumentando el valor nutritivo y calórico de las recetas. Por otro lado, de las pipas de girasol se obtiene también el aceite de girasol, a través de un proceso que implica la trituración y el prensado de las semillas.

 

PLÁTANO

Parece que esta fruta es oriunda del sudeste Asiático. El plátano se puede consumir durante todo el año y es una buena fuente de energía. Por su contenido en hidratos de carbono y potasio. Por lo fácil que es consumirla y transportarla, suele ser una fruta muy apropiada si se realiza un esfuerzo físico, considerando además que el potasio facilita la conducción nerviosa y la contracción del músculo liso y esquelético. Otros nutrientes sobresalientes en el plátano son el magnesio, importante para la transmisión del impulso nervioso y la relajación muscular, y el ácido fólico, esencial para la  síntesis de material genético. El plátano se suele consumir crudo, pero también se puede cocer al horno o freír, hacer flameado o en batido. Entre sus variedades, el plátano denominado “macho” es el que se suele consumir frito o guisado formando parte de multitud de recetas  y constituyendo la base de la alimentación de muchas regiones tropicales.

 

ALMEJA

Molusco bivalvo de concha fina, de color gris claro, muy valorado por su suave sabor a mar, que puede consumirse cocido, aunque también puede tomarse crudo con limón. Se trata de un alimento proteico con muy bajo aporte de grasa. Con respecto al aporte de minerales, en la almeja encontramos algunos tan interesantes como el potasio, el fósforo, el calcio y el hierro, siendo el primero el más abundante. El potasio es un mineral esencial para regular el equilibrio hídrico dentro y fuera de la célula, y entre otras muchas funciones, también participa en el estímulo nervioso muscular. A nivel vitamínico, contiene la vitamina A y la B12, importantes para la diferenciación celular, el crecimiento y desarrollo de los tejidos y el correcto desarrollo del sistema nervioso. Las almejas se digieren con facilidad, pero al tratarse de bivalvos, se alimentan filtrando el agua durante las mareas altas y, dependiendo de la calidad del agua y de los fangos, pueden estar más o menos afectadas por la contaminación (microbiana o química). Por ello, se recomienda comprarlas en establecimientos autorizados y tomarlas cocinadas preferentemente. Los meses preferentes de consumo son los de verano, aunque se pueden encontrar todo el año. Se suelen incluir en múltiples platos, como sopas o guisos de pescado, arroces o pasta.

 

Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Nutricionista consultora de Advance Medical