Alimentos para la cesta de la compra de diciembre

Estos son algunos alimentos que están de temporada y que pueden formar parte de tus comidas navideñas...

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ALMENDRA

Fruto del almendro, árbol de clima templado que engloba variedades de floración temprana, en enero y febrero, y floración tardía, en marzo y abril, siendo estas últimas las protagonistas de las típicas estampas que nos anuncian cada año la llegada de la primavera. La almendra es un alimento muy nutritivo con propiedades beneficiosas en la prevención de  enfermedades cardiovasculares, debido principalmente a su contenido en grasa mono- y poliinsaturada. En la  monoinsaturada destaca el ácido oleico, que es el mismo ácido graso que se encuentra en el aceite de oliva. Este tipo de grasa es la que le otorga la cualidad protectora vascular, que se ve potenciada por el efecto antioxidante que ejerce su contenido en vitamina E. Las almendras también aportan proteínas (19%) aunque no son de alto valor biológico. Y además, al igual que otros frutos secos, contienen fibra que contribuye a regular el tránsito intestinal. El gran valor nutricional de las almendras también se ve reflejado en su composición vitamínica y mineral, pues son buena fuente de ácido fólico, sodio, calcio, potasio, magnesio, y en menor cantidad cinc y hierro. Las almendras se consumen solas o como ingrediente enriqueciendo multitud de platos. En tierras castellanas, en Navidad, se suele preparar la tradicional sopa de almendras, postre dulce habitual en las comidas y cenas de estas fiestas.

 LANGOSTINO

Los langostinos son crustáceos similares a las gambas, pero de mayor tamaño. Según su procedencia,  en el mercado se pueden encontrar diferentes variedades de langostinos, aunque el más consumido es el rosáceo, común en la zona mediterránea. A nivel nutricional, aporta proteínas de alto valor biológico, y aunque su contenido graso es bajo, tiene una fracción importante de colesterol. Los langostinos contienen minerales como el fósforo, sodio, magnesio y calcio, y algunas vitaminas como la B12 y niacina. Deben ser consumidos con moderación por aquellas personas con problemas de hipertensión y ácido úrico, por su contenido en sodio y en purinas. Constituyen un alimento muy apreciado, y tanto se incluyen en los menús de los mejores banquetes como en las comidas familiares cotidianas.  Se pueden consumir de muchas maneras diferentes, a la plancha, en tempura, en salsa, al ajillo, o incluidos en gran variedad de platos como mariscadas, recetas de arroz, pasta o sopas. Y suelen estar muy presentes en los menús navideños.

KIWI

El árbol del kiwi es originario de China, aunque posteriormente pasó a cultivarse en otros continentes. El fruto del kiwi es muy jugoso, con alto contenido en agua y un discreto aporte calórico. Entre su contenido vitamínico, destaca sobre todo la vitamina C y el ácido fólico, siendo incluso la primera más abundante en el kiwi que en las frutas cítricas. La vitamina C además de tener efecto antioxidante, cumple funciones tan relevantes como intervenir en la síntesis de colágeno, proteína que se encuentra en la estructura de tejidos como la piel, tendones, vasos sanguíneos y huesos entre otros.  Respecto al ácido fólico, tiene una acción importante en la síntesis de material genético y en la formación de células sanguíneas. A nivel mineral, como el resto de frutas, en el kiwi destaca el contenido en potasio, mineral que facilita la conducción nerviosa y la contracción del músculo liso y esquelético. Pero además, el consumo diario de kiwi, es uno de los mejores remedios naturales para prevenir el estreñimiento debido a la fibra soluble e insoluble que contiene, así como a las semillas negras que se encuentran repartidas en su pulpa que favorecen el tránsito intestinal. De sabor ácido pero suave, es una fruta que tanto se consume sola como incorporada en otros postres o ensaladas. Es una buena alternativa para elaborar ensaladas originales en Navidad o como postre para finalizar una buena comida.

COLIFLOR

La coliflor pertenece a la familia de las crucíferas, al igual que el brócoli, la col, las coles de Bruselas, la col lombarda y col rizada. Es un alimento poco calórico, que en cambio es una fuente concentrada de nutrientes como vitaminas, minerales, fibra dietética, además de sustancias bioactivas de gran relevancia para la salud, como los glucosinolatos (compuestos azufrados) y flavonoides, que tienen una acción protectora y preventiva frente a procesos de degeneración o de daño celular. A este efecto se le suma el efecto antioxidante de la vitamina C, abundante en la coliflor. También destaca el contenido en ácido fólico, sodio, potasio, fósforo y calcio. Es una hortaliza de invierno y al igual que el resto de las verduras de la misma familia tiene un fuerte sabor característico otorgado en parte por los compuestos azufrados, que suele ser el motivo por el que algunas personas la excluyen de la dieta. Por otro lado, la coliflor permite preparaciones de mayor aceptación que favorecen su consumo, como por ejemplo: gratinada con bechamel, en tortilla, al curry, salteada con jamón o gambas o combinada con pasta o arroz.

Isabel López  - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Nutricionista consultora de Advance Medical