Cáncer infantil

En el caso de los niños, los cánceres pueden aparecer de forma repentina, sin ninguna sintomatología previa que pueda hacer prever su aparición. Además, las posibilidades de curación de los cánceres infantiles suelen ser muy elevadas.

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Todos los seres vivos pueden padecer cáncer, que se produce a partir del crecimiento desordenado de alguna célula; en el cáncer se forman células nuevas que no son necesarias y las células viejas no mueren cuando deberían. Así, se produce un exceso de células que pueden formar un tumor. Sólo los tumores malignos producen cáncer (los tumores benignos no). Los tumores que se consideran malignos pueden invadir los tejidos cercanos y diseminarse a otras partes del organismo.

Al igual que los adultos, los niños también pueden padecer cáncer, aunque su presentación suele ser distinta tanto en los tipos de cáncer como en su clínica. El día 15 de febrero se celebra el Día Internacional del Cáncer Infantil, una jornada que, entre otros mensajes, pretende hacer llegar a instituciones, profesionales y sociedad en general que un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en los resultados y en los efectos secundarios a largo plazo, por lo que determinados problemas salud deben ser detectados pues pueden ser síntomas de una enfermedad maligna.

El cáncer infantil puedn aparecer de forma repentina, sin ninguna sintomatología previa que pueda hacer prever su aparición. Además, las posibilidades de curación de los cánceres infantiles suelen ser muy elevadas.

La leucemia el más común

En los niños, el cáncer más común es la leucemia, pero también aparecen otros cánceres como los tumores cerebrales, el linfoma o sarcomas de tejidos blandos.

La leucemia en los niños es un cáncer de un tipo de células de la sangre (los glóbulos blancos), que se forman en la médula ósea y en condiciones normales deben ayudar a combatir las infecciones. En los niños con leucemia la médula ósea produce glóbulos blancos anormales (que no pueden realizar su función normal) y en cambio reemplazan a las células sanguíneas sanas dificultando la curación de las infecciones, entre otras manifestaciones. Los niños con leucemia suelen tener uno de los tipos agudos (de aparición rápida) de la enfermedad, y suelen manifestar síntomas como infecciones, fiebre, pérdida del apetito, cansancio, sufrir hemorragias o hematomas con facilidad, engrosamiento de los ganglios linfáticos, sudoración nocturna, sensación de ahogo o dolores en huesos y articulaciones.

Otros cánceres frecuentes

Otros cánceres que pueden aparecer con cierta frecuencia en niños son los tumores cerebrales (tumores que aparecen dentro del cráneo); muchos son tumores benignos (no cancerosos), pero por su localización pueden tener gran importancia. Los tumores cerebrales infantiles pueden causar dolores de cabeza y otros síntomas como vómitos, problemas en la visión o el habla, pérdidas de equilibrio, somnolencia importante, cambios de personalidad o de comportamiento, convulsiones, etc.

Los linfomas, también frecuentes en niños, son cánceres de una parte del sistema inmunológico (sistema linfático); hay muchos tipos de linfoma, y se suelen denominar como linfoma de Hodgkin o los linfomas no-Hodgkin, en que algunos tipos celulares del sistema linfático comienzan a crecer en número de manera descontrolada. Las células anormales se pueden diseminar a todo el cuerpo. Los síntomas más frecuentes de linfoma en niños suelen ser la aparición de ganglios linfáticos inflamados (no dolorosos), pérdida de peso no explicable, fiebre, sudoración nocturna, tos y sensación de ahogo, cansancio o dolor abdominal.

Las manifestaciones clínicas y las opciones de tratamiento son distintas en cada tipo de cáncer, y según lo avanzado de su estadio. Los tratamientos pueden incluir quimioterapia (fármacos específicos), radioterapia y cirugía.

Diagnóstico precoz

En niños, igual que a cualquier edad de la vida, ante cualquier síntoma fuera de lo habitual es recomendable acudir al médico para descartar enfermedades que podrían llegar a ser importantes. En el cáncer el diagnóstico precoz suele marcar la diferencia en las posibilidades de curación.

Dra. Elisabeth Herrero Vila y Dr. Jordi Esquirol Caussa -
Especialistas en Medicina Familiar y Preventiva - Médicos Colaboradores de Advance Medical