Cambios en las mamas

A lo largo de la vida de la mujer, la mama sufre modificaciones en su forma y en su composición.

Miniatura

Las mamas son unas glándulas sudoríparas modificadas que se sitúan en la parte anterior del tórax. Su función principal es alimentar a la descendencia a través de la leche que producen. Su forma y tamaño depende de las características personales, la genética y, en la misma mujer, varían con la edad y los embarazos.

Están constituidas por tejido glandular, fibroso, grasa y piel. El tejido glandular se distribuye en forma de lóbulos en número de 15-20 y cada uno drena a un conducto hacia el pezón donde se ensanchan formando los senos lactíferos, en los que se almacena la leche. Toda la mama está recorrida por dos capas de tejido fibroso, fascias, junto con el músculo pectoral que la sostiene. La cantidad de grasa en la mama es variable de una mujer a otra. La piel es la parte más externa de la mama y en su centro se encuentra una zona más oscura llamada areola en cuyo centro se encuentra el pezón, donde drenan los senos para la salida de la leche.

Cambios en las mamas en cada etapa

Etapa fetal

En la sexta semana de vida embrionaria (intraútero) se producen unas líneas engrosadas desde las extremidades inferiores hasta las axilas, donde tendrán lugar unos crecimientos nodulares, 8 en concreto, que serán los inicios de las mamas, pero en el ser humano finalmente se desarrollan únicamente 2. Este crecimiento se debe a la influencia de los estrógenos placentarios y suprarrenales.

Etapa recién nacido

En este momento únicamente están formados los pezones y el inicio de los conductos colectores.

Etapa puberal

Con el comienzo de la actividad estrogénica de los ovarios, las mamas empiezan a agrandarse por la acumulación de grasa en el tejido conectivo.  También empiezan a crecer los sistemas de conductos. Al mismo tiempo, aparece el vello púbico y axilar. A lo largo del ciclo ovárico la mama sufre cambios producidos por los estrógenos y la progesterona y son los responsables de la inflamación, el dolor, y el aumento de sensibilidad. Los estrógenos en, en primera fase, hacen aumentar el tamaño de los lobulillos y en la 2ª fase aumentan de tamaño, de densidad y se pueden incluso palpar nódulos.

Etapa embarazo-lactancia

Al principio del embarazo se notan los cambios de la progesterona. Las areolas se inflaman y a continuación el resto de la mama en general. Aumenta la sensibilidad tanto debajo como en los laterales de las mamas, incluso hormigueo en la zona del pezón por aumento de los conductos y la formación de nuevos lóbulos. Aumenta la vascularización, incluso a veces se ven a través de la piel las siluetas de los vasos sanguíneos y la areola se oscurece.

Etapa climaterio-menopausia

Como consecuencia del descenso de los estrógenos, sobre todo y también de la progesterona, hay una reducción en el tejido glandular, el tejido conectivo sin estrógenos se deshidrata y pierde su elasticidad. Las mamas se encogen y pierden su forma. De esta manera se produce la caída de las mamas. Con el tratamiento hormonal sustitutivo en la menopausia se pueden tener los síntomas premenstruales típicos pero no mejora la caída de las mamas.

Es necesario un cuidado a base de ejercicio físico, buena hidratación y una dieta equilibrada para mantener un busto firme y bonito.


Dra. Isabel Giménez Blasco - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador Advance Medical