Cambios en el cuerpo, mes a mes

Las primeras cuatro semanas de embarazo son apenas perceptibles externamente. Es la primera falta de la menstruación y comienzan las sospechas de una posible gestación.
En este tiempo el útero todavía no ha aumentado de tamaño pero son frecuentes molestias tipo pinchazos similares a los de la regla y aumento de la tensión mamaria, el volumen de los pechos y congestión, por el aumento de progesterona. El cuerpo se está acostumbrando a una nueva situación hormonal y hay inestabilidad emocional con cambios de humor.

Debido al aumento de progesterona se produce una mayor sensación de fatiga y sueño. Alrededor de las ocho semanas es cuando pueden aparecer náuseas, sobre todo matutinas. La tensión arterial puede estar un poco más baja y la frecuencia cardiaca algo más elevada, 3-5 latidos por minuto ya que el volumen sanguíneo del organismo aumenta un 10%. Esto se nota en gran medida en la zona genital.
El cuello del útero es más blando, de forma que se pueden sufrir pequeñas pérdidas con las relaciones sexuales, lo que puede confundirse con una amenaza de aborto.
Los cambios en los pechos continúan, se hacen más grandes, pesados y sensibles. La areola mamaria se vuelve más oscura.
El útero aumenta de tamaño, pudiendo provocar molestias y sensación de pinchazos.
En este mes pueden aparecer ardores, estreñimiento y calambres en las piernas.

El útero continúa su crecimiento y ya se encuentra por encima de la pelvis, lo cual provoca molestias pélvicas, un aumento de peso y ya se empieza a notar una cierta tripa, algo todavía más evidente si se trata del segundo hijo. La ganancia media de peso a estas alturas de embarazo es de 2 Kg. Si no has ganado este peso o incluso has adelgazado debido a las náuseas y los vómitos, tampoco debes preocuparte, pues no es perjudicial para tu bebé.
Durante estas semanas puedes apreciar un aumento en la pigmentación de tu piel, así como la aparición de lunares y pecas. Suele ocurrir en zonas localizadas como la línea alba, línea que va desde el pubis por el centro del abdomen hasta llegar al tórax. Cuando aparece en la cara se denomina cloasma o mascara gravídica. En este caso es importante protegerse del sol.

Durante las próximas cuatro semanas el útero sigue creciendo de forma que alrededor de la semana 20 puede a la altura del ombligo. También en esta semana se pueden empezar a notar los movimientos fetales. Este aumento del perímetro abdominal puede generar molestias y la compresión de los nervios pélvicos y sensación de calambres. Además, la compresión de la vejiga aumentará la frecuencia de micción.
Se incrementan las posibilidades de sufrir infecciones bucales y sangrado de encías, por lo que se hace imprescindible una buena higiene bucodental.
Ahora es el momento más indicado para empezar a hacer ejercicio (si no lo hacías) como caminar, nadar, yoga? El aumento de peso estimado hasta este mes es de unos 4 o 5 Kg.

Las articulaciones, como tobillos y muñecas, se hinchan al final del día por la dificultad del retorno venoso y aparecen las temidas varices.
A partir de la semana 20 el útero crece a un ritmo de 1 cm al día.
Algunas mujeres pueden secretar un líquido amarillento por el pezón, es el calostro, lo que significa que los pechos están preparándose para la lactancia.
Al término de estas semanas el aumento normal de peso se estima en 5 o 6 Kg.

El útero ya se sitúa 2-3 cm por encima del ombligo. La ganancia de peso es de unos 5-7 Kg. A partir de ahora te sentirás más torpe, ya que el centro de gravedad se sitúa más hacia adelante. La espalda se curva más y se adopta esa forma tan característica de andar de la embarazada. Todo esto afecta al diafragma, con lo que tendrás la sensación a veces de dificultad respiratoria. Además, a nivel del aparato digestivo aparece reflujo, dispepsia y malas digestiones.

El útero está 10 cm por encima del ombligo. El aumento de tamaño uterino y los continuos movimientos fetales pueden dar problemas a la hora de conciliar el sueño. La manera más cómoda de colocarte será de lado izquierdo. El peso ganado se sitúa ahora entre los 6 y 8 Kg. Durante este mes es fácil que comiences a verte estrías en la piel, pueden ser de un rojo vino y picar ligeramente.
Igual aparece caída del cabello y aumento del vello en cara, brazos? que se recupera tras el parto. También las uñas crecen pero mas debilitadas. Es un buen momento para empezar con las clases preparto.

Puede aparecer dolor en la zona lumbar, que a veces se disemina por la nalga, el muslo y llega hasta el pie. Se trata de una ciática producida por la compresión del nervio ciático por la postura que se adopta en el embarazo y por la presión que ejerce el útero.
Es posible que el bebé se encaje en la pelvis, lo que aumenta la sensación de pinchazos en los genitales, así como la aparición de varices vulvares por la compresión de las venas.
La secreción por la vagina se vuelve más blanca y aumenta de cantidad pudiendo ser casi liquida.
En este mes es fácil que notes unas contracciones irregulares, hacia el final del día, que desaparecerán con el reposo. Son las contracciones de Braxton-Hicks y preparan para el parto.

El útero está 40 cm por encima del ombligo. La ganancia de peso es de 11-15 Kg. Debido al encajamiento del feto en el canal del parto notarás la tripa más baja y el dolor costal pasa a ser púbico. El cansancio y la pesadez son cada vez mayores.
Pueden aparecer pequeños sangrados, no te apures, generalmente son debido a las contracciones que hacen que el canal del parto se vaya modificando.

Dra. Isabel Giménez - Especialista en Ginecología y Obstetricia - Médico colaborador de Advance Medical