Brote enterovirus

La muerte de un niño infectado por enterovirus en Mataró ha vuelto a activar las alarmas alrededor de este desconocido virus. El Departamento de Salud aun está investigando si la causa de la muerte es la infección por el virus.

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¿Qué es enterovirus?

Los enterovirus son una familia de microorganismos con un centenar de serotipos diferentes,  que son frecuentes en España todos los años en primavera y otoño. Habitualmente los enterovirus conocidos en nuestro medio dan lugar a procesos respiratorios (tos y fiebre) o gastrointestinales (vómitos, diarrea, malestar general y fiebre) de poca gravedad y que habitualmente es leve, autolimitada y no deja secuelas.

En este caso ha aparecido una de las cepas, que se había detectado en Canadá y otros países, pero nunca hasta ahora en España, el subtipo D68, que está causando un brote epidemiológico que ataca a las células nerviosas produciendo una encefalitis (infección del sistema nervioso central) pudiendo dejar secuelas de gravedad.

¿Qué podemos hacer?

Sabemos que en el 90% de los casos, los enterovirus se encuentran en la faringe durante la primera semana tras la aparición de los primeros síntomas, y permanecen en las heces hasta dos semanas. Pero “los virus pueden sobrevivir en superficies permitiendo la transmisión por fómites” (partículas capaces de trasportar bacterias o virus infecciosos).

Como es sabido, no existe tratamiento específico contra los virus en general y en particular contra los enterovirus, de forma que para actuar contra este brote se debe evitar que se produzcan nuevos contagios.  Para ello, se deben extremar las medidas higiénicas, ya que el enterovirus se contagia por vía fecal-oral y respiratoria. Como medidas básicas extremar el lavado de manos con agua y jabón, cada vez que los niños van al baño, y de los padres y cuidadores cuando cambian pañales.

Sintomatología

Habitualmente la evolución de estas infecciones son leves y sin secuelas. Sólo en muy pocas ocasiones, como ha ocurrido en las últimas dos semanas, se han observado cuadros neurológicos graves. Cuando la infección se transforma en encefalitis, los síntomas son muy distintos ya que a la fiebre, la tos, los vómitos o diarrea que se producen en los procesos leves, se suman convulsiones, somnolencia, descoordinación de movimientos, parálisis y trastornos sensoriales.

Asimismo, se recomienda que los niños menores de 6 años que estos días presenten fiebre, tos o gastroenteritis no vayan a la escuela y que acudan al pediatra o a urgencias en caso de que se perciban en el niño síntomas como “somnolencia, decaimiento, temblores o algún otro síntoma neurológico acompañado de fiebre”.