Beneficios para los niños de tener una mascota en casa

En general, todos los niños sueñan con tener una mascota, ya sea un perro, un gato o un pez. Ellos solo ven el poder jugar con ellos, tener un compañero con el que pasarlo bien, pero cierto es que tener una mascota tiene muchos beneficios para las personas.

Miniatura

La convivencia entre mascotas y niños aporta muchos beneficios en su desarollo físico y socioemocional. En general, hace que estos crezcan tranquilos y seguros de sí mismos, además ayudan a que los niños gocen de una buena salud: menos posibilidades de desarrollar alergias, disminuye la presión arterial, consiguen que su sistema inmunológico sea más fuerte, etc. Asimismo, la compañía y la fidelidad de los animales hace que los niños crezcan más tranquilos y sufran menos estrés. Pero, para que sea una decisión acertada, es imprescindible escoger bien el tipo de mascota.

Beneficios de tener una mascota para los niños

1. Reduce el estrés

Los niños que tienen mascotas muestran un mayor control a sus impulsos. Diversos estudios confirman que una mascota ayuda a que niños hiperactivos o agresivos estén más tranquilos y relajados. Para que esto suceda, debemos educar al perro para que se comporte correctamente y facilite este proceso.

Además, acariciar a una mascota reduce el estrés y la ansiedad.

2. Menos riesgo de enfermedades respiratorias

Convivir con un animal reduce los riesgos de padecer alergias y asma. Al estar constantemente y desde pequeños expuestos al pelo del animal, desarrollamos inmunidad ante estos agentes externos que provocan alergias en la edad adulta.

3. Seguridad y autoestima

Los animales, y en concreto los perros, son seres cariñosos y fieles. No se enfadan y perdonan al instante. Su presencia ayuda a que los niños sientan seguridad y apego. El amor incondicional que aportan y la compañía constante de un perro o un gato fiel  les ayuda a tener una mejor autoestima.

4. Mejora las relaciones personales

Los niños que se unen emocionalmente a sus mascotas, son capaces de establecer buenas relaciones con otras personas porque crear vínculos afectivos.

Las mascotas nos acompañan silenciosamente y sin hacer juicios de valor cuando estamos tristes o enfadados.

Además, tener una mascota ayuda a tener un vínculo familiar más fuerte. Los niños aprenden a compartir y a trabajar en equipo.

5. Responsabilidad y aprendizaje

Pasar tiempo con animales supone un aprendizaje continuo, y además estimula la imaginación. Existen niños que aprenden a leer sin la presión de sus padres, solo por el hecho de compartir momentos con su mascota. Leer o hablarle a una mascota les resulta muy sencillo y favorece el aprendizaje, ya que ésta no interrumpe ni presiona al niño para que lo haga más rápido, lo que hará que se sienta más cómodo.

Tener una mascota también significa cuidado, alimentación, limpieza, etc. Todo ello le ayuda a ser más responsable.

Beneficios en función de la edad del niño

  • En bebés que empiezan a caminar les ayuda en su desarrollo cognitivo.
  • En niños entre 2 y 5 años una mascota favorece su desarrollo emocional, sobre todo el valor de la empatía.
  • En los niños más mayores destaca el sentimiento de la responsabilidad. Ayudar a la familia con  los cuidados de la mascota es muy positivo para él/ella.

¿Y si la mascota contagia alguna enfermedad a mi hijo?

Es importante transmitirle a nuestro hijo que debemos seguir unos hábitos de higiene para evitar ciertos riesgos. Lavarse las manos después de jugar al perro y antes de cada comida, no dejar que duerma dentro de nuestra cama o en nuestra almohada, etc. Por otro lado, si seguimos el calendario de vacunación y utilizamos correctamente los programas de desparasitación que nos recomienda el veterinario, las posibilidades de transmisión de enfermedades de animal a humano son muy bajas.

Además, convivir con mascotas favorece el sistema inmunológico del niño. Y es que una higiene excesiva a edades tempranas debilita el sistema inmunológico en el futuro.

Lo que sí transmiten las mascotas...

Lo que un animal transmite a un niño y en general a cualquier ser humano no son enfermedades, sino valores, que en ocasiones los adultos olvidamos transmitir a los más pequeños. El amor incondicional, el respeto, la empatía, la fidelidad, responsabilidad, etc. Estos valores son los que la mascota transmitirá a nuestros hijos.

Y por descontado, las mascotas aportan a los hogares alegría, ya que llegan a ser uno más de la familia.