Alimentación para mayores (II)

La alimentación de los mayores debe cuidarse espcialmente ya que la mayoría de las funciones corporales declinan progresivamente a lo largo de la vida adulta. Sin embargo, una buena nutrición y otros factores del estilo de vida como mantener en lo posible la actividad, pueden contribuir a preservar la pérdida de tejidos y funciones, y encontrarse entonces en mejores condiciones de afrontar estos años.
A continuación se detallan algunas pautas dietéticas y de estilo de vida que pueden ser de interés para mejor el estado de salud de este grupo de población:
- Realizar actividad física acorde a las posibilidades.
- Prevenir o reducir la obesidad.
- Realizar una dieta con alimentos de alta densidad de nutrientes.
- Dar un papel prioritario a los platos tradicionales.
- Dieta con alta variedad de frutas y verduras.
- Consumir aceites vegetales.
- Consumir pescado azul, por su excelente fuente de proteínas, vitamina D, Calcio y omega 3.
- Beber agua a intervales regulares aunque no se tenga sed.
- Moderar el consumo de azúcar.
- Reducir el consumo de sal.
- Moderar el consumo de alcohol.
- Aumentar el consumo de fibra.
- Mantener una ingesta adecuada de vitamina D y calcio.
- Elegir alimentos de fácil masticación, si es necesario.
- Tomar bajos volúmenes de alimentos en cada comida.
- Evitar el tabaco.
- Disfrutar de las comidas apetitosas y agradables y siempre que sea posible compartir la mesa.
- No olvidar que el mejor modelo de dieta saludable es la tradicional Dieta Mediterránea.